mardi 9 février 2016

El valor de las personas, las cosas y el tiempo

(estado actual: observadora semi-participante)





Hoy Buenos Aires casi se prende fuego con sus más de 38ºC de térmica. Curiosamente, en mi casa no se sintió tanto calor. No salí en todo el día; aproveché el feriado para ordenar el ropero, lavar ropa vieja que ahora me vuelve a entrar, coser algunos retoques en un vestido nuevo. Ahora son las 20:04 hs. Hace un ratito miraba por la ventana y se veía el sol bien bajo, cuando toma ese color mezcla entre naranja-rosa-salmón. Ahora miro de vuelta y veo que predomina el celeste y, a lo lejos, una especie de amarillo anaranjado y los árboles que se convierten en siluetas oscuras plasmadas en ese fondo maravilloso. Me da tristeza mirar por esa ventana porque mira hacia la zona en la que alguna vez vivió el lindo. Y pensar que ahora está en la otra punta del mundo siguiendo su vida... ¡qué sarcasmo de la vida...!

Me hice una limonada casera con mucho hielo y me senté a escribir. La ventana está enfrente mío, así que sigo viendo el paisaje que, en realidad, no quiero ver.

Hace días vengo pensando en el valor de las personas, las cosas y el tiempo. Llegué a la conclusión -si es posible llegar a una conclusión en este tema- de que no sé valorar a las personas, a veces sé valorar al tiempo, y sí sé valorar las cosas.

A las cosas aprendí a valorarlas cuando empecé a trabajar, allá por mis veintis, y vi cuánto costaba llegar a fin de mes. Más si una gana poco. Pude entender el esfuerzo de los padres y madres para cuidar a sus familias. Aprendí a hacer ciertos malabares para sobrevivir y a pedir ayuda cuando no llegaba a fin de mes. Aprendí a tragarme el orgullo y también a trabajar una cantidad de horas incontables. Y a valorar todo mi esfuerzo y las cosas a las que voy pudiendo acceder, desde comprar comida y pagar el colectivo y los impuestos, hasta pagarme un posgrado, o salir con mis amigas, o darme algún gusto/capricho.

Creo que todavía no aprendí a valorar del todo el tiempo. Puedo estar meses decidiendo qué posgrado quiero empezar y, cuando decidí, se terminó el periodo de inscripción. Puedo colgarme horas mirando "el horizonte" en lugar de hacer lo que sea que tenga que hacer, y después estar a las corridas para terminarlo. Puedo juntarme con mis amigas y boludear, y no hablar de las cosas serias de las que también queremos/necesitamos/tenemos que hablar. Puedo decir "mañana hago/llamo/empiezo/busco/etc." y ese "mañana" no llega nunca... hasta que no puedo postergar más y llega sí o sí, con el agua al cuello. Sé que tengo un registro y un uso muy particular del tiempo, muy mío, muy propio. Y está bien: cada persona es un mundo y no hay fórmulas para vivir. Pero así como soy capaz de ver eso, también soy capaz de ver que a veces pierdo el tiempo, lo derrocho, no lo aprovecho y ni siquiera soy capaz de cambiar, de hacer algo con esto. O hago un cambio al principio y me dura una hora cátedra: al rato vuelvo a ser la misma "derrochadora de tiempo" de siempre. Y lo lamentable -y creo que esto es de lo que no termino de tomar verdadera dimensión- es que el tiempo sólo corre para adelante. Un día le dije a mi psicólogo: "Todavía no se inventó la máquina del tiempo. Si existiera yo sería muy feliz volviendo atrás y cambiando lo que hice mal. La pregunta es si aprendería algo de ese viaje en el tiempo, o serían simples 'cambios' -superficiales y mentirosos, como 'atarlo con alambres'- que me saquen la angustia y me dejen vivir con la conciencia tranquila...". Podría escribir muchísimo más sobre esto...

Pero creo que lo que menos aprendí a valorar es a las personas. Yo creía que sabía darle a cada quien su valor. En serio, de todo corazón lo creía. Pero la experiencia me muestra lo contrario y no puedo hacerme la tonta. Porque en este tiempo vi pasar por mi vida gente a la que valoré y no me valoró, y en algunos casos hasta me desviví por ellos dándoles demasiado y fue todo sin sentido. Gente a la que acompañé en sus peores momentos y, cuando me tocaron a mí las malas, me dieron vuelta la cara dejándome sola y dándome las excusas más forras del mundo. O, directamente, no respondiendo a mi pedido de ayuda como fue el caso de una ¿"amiga"?... Creo que de quien más aprendí esto fue del que me enloquece: él fue uno de los que me usó a más no poder y yo, enredada en sentimientos, me dejé usar casi sin darme cuenta de cómo eran las cosas...
Y a la gente que sí me valoró "la pasé por alto"... no supe o no pude o no quise -o todas- darme cuenta de cuánto me estimaban. Creo que esto me lo enseñó con claridad el lindo: siempre acercándose educado y divertido, tratando de ayudarme, diciéndome cosas lindas, respetándome, insistiéndome para que vaya a una salida, dándome charla de cualquier cosa sólo para charlar y estar cerca, o pidiéndome por favor que me quede a charlar con él mientras me agarra la mano...

Se ve que para algunas personas no valgo nada. Sólo tengo valor si les sirvo para algo, si les puedo dar algo que necesitan.
Para otros, valgo la pena, la alegría, la insistencia, el respeto, el buscar conversación de cualquier cosa o pedirme que me quede charlando, intentar ayudarme, hacerme reír. Ojalá algún día me vuelva a cruzar por el camino a alguien como el lindo, que me valore así. Y a quien yo también valore así.

Y también creo que la persona a la que menos valoro en el mundo es a mí misma. Soy capaz de ponerme a sufrir de maneras impensables, de hacerme pasar por lo peor, de presionarme hasta llorar, de darme a mí misma la peor opción, de no darme lo que necesito para estar bien, de alejarme de quienes me quieren y me cuidan y quedarme con los que me dejan hecha papel picado... Creo que volver a terapia, con un profesional distinto, abriendo una experiencia nueva, está siendo más que bueno y satisfactorio. Creo que realmente me estoy dejando cuidar y ayudar por otro (¡en la medida de mis posibilidades, tampoco la pavada!) y que mi psicólogo, al que le tenía cero "fe", me está sorprendiendo para bien, estoy viendo cuánto puedo trabajar con él. Y, sobre todo, conmigo misma... Me parece que le estoy dando a él y a su trabajo conmigo el valor que se merece. O, al menos, lo intento. Alguna vez me dijo que tengo que abrir historias nuevas, gente nueva. Y yo le respondí con total seguridad (y lo sostengo) que antes de abrir nada nuevo necesito cerrar lo viejo, lo caduco, valorar a quienes sí valen la pena y la alegría, quedarme con quien me valora y sacarme de encima a quien sólo me usa. Quizás lo difícil sea poder darme cuenta a tiempo... Me parece que se viene una limpieza a fondo.



Sobre nuevas personas e historias, después vemos...









lundi 1 février 2016

Enero

(estado actual: vos tan allá y yo tan acá...)





Y un día el lindo se fue.

Me enteré estando sola en mi nueva-vieja casa y me lloré un Océano Atlántico de lágrimas y angustia. Encontré contención en los whatsapps con mis amigas, en mi psicólogo, en mi prima, en la calle caminando, en lecturas, en música, en la fotografía... pero no en mí misma. Yo no me pude contener. No (me)pude contener mis lágrimas, mi tristeza, mi angustia y mi culpa. Lloré hasta deshidratarme. Me dormí llorando todos los días.

El día que se fue me animé a mandarle un mensajito en el que le dije parte de lo que sentía: que fue un placer haberlo conocido, que le deseo lo mejor y que ojalá algún día nos volvamos a ver. No le dije todo el resto. Me sorprendió recibir una respuesta bastante rápida de su parte en la que me devolvió las palabras amables y me dijo que siempre voy a estar entre sus recuerdos lindos. Y me sorprendió que me haya respondido varias líneas: no suele responder más allá de una o dos palabras!!! Supongo que puedo considerarme toda una afortunada... Sentí que eso me me dejó bien claro en qué status quedo ahora: un lindo recuerdo. Me llena de culpa y de enojo conmigo misma saber que pude haber sido una realidad, un presente y un futuro, pero por mis propios errores sólo soy un pasado, "un lindo recuerdo". Es feo este nuevo status. Estoy segura de que el lindo, el que me enloquece y la histérica cliché se vieron en este tiempo antes de que el lindo se fuera. Yo no fui parte de eso. Y a esta altura prefiero no enterarme. Creo que me moriría de dolor. La verdad es que si yo estuviera en su lugar creo que habría lo mismo: a quien intenté acercarme y no me dio la posibilidad, necesito olvidarlo para poder seguir adelante, y la distancia y la "no-comunicación" ayudan, no ver al otro ayuda.

Sentí un enorme alivio habiéndole mandado ese mensaje. Siento que algo adentro mío se liberó. Algo queda libre ahora. Es como una cinta con un nudo que se desató y al desatarse salio volando en un día de verano fresco, ventoso y soleado. Algo se descomprimió. No es el final que yo deseaba, ni el que me habría gustado, ni el que imaginé, ni el que quería. Pero es el que es, y en algún punto muy extraño, se siente como un final feliz/infeliz.

Este fin de semana fue el primero sin llorar. A penas unas lágrimas.

Descubrí que hacer cosas me distrae, me hace no-pensar. En realidad, ya lo sabía, pero creo que lo había olvidado y lo redescubrí. Paradójicamente, el que me enloquece fue el que me dio la idea... eso fue lo que hizo cuando se separó de su ex.

Por lo que vi, el lindo ya cambió el número de celular y empezó su nueva vida.

Lo tengo que dejar ir. No porque quiera, sino porque no me queda otra.
Y espero liberarme yo también. Perdonarme por lo que pudo haber sido y no fue por mi propia responsabilidad.

Me quedan pendientes para siempre todas esas cosas que no le dije y los momentos que me imaginé y deseé compartir con él. Volver a los lugares que compartimos y habitamos, y que él no esté va a ser terrible. El día que me contó que vivió muuuy cerquita mío y nunca nos cruzamos, ¡casi me muero! La vida es un misterio a veces, misterio que no entiendo. No voy a poder comer pizza, spaghettis, risotto. Ni tampoco tortilla de papas, gazpacho, chocolate con churros, sangría. Por un tiempo no voy a poder escuchar a Alejandro Sanz, a Sabina, a Serrat, a Paco de Lucía, a La oreja de Van Gogh, a Amaia Montero, etc., etc., etc. Tampoco voy a poder escuchar a Eros Ramazzotti, a Laura Pausini, a Tiziano Ferro, a Andrea Bocelli, a Luciano Pavarotti, a Raffaella Carrà, etc., etc., etc.

Pero la que menos voy a poder escuchar por un tiempo largo es esta canción, que se me vino de pronto a la cabeza una mañana el año pasado mientras bajaba la escalera de adelante, poco tiempo después de que el lindo me contara que se iba. Y que quizás sea el primerísimo primer momento en el que me di cuenta de lo que me estaba pasando. A él. Y a mí también.

Toda: toda la letra.





Si tú no vuelves - Amaral y Chetes

Si tú no vuelves 
Se secarán todos los mares 
Y esperaré sin ti 
Tapiado al fondo de algún recuerdo 

Si tú no vuelves 
Mi voluntad se hará pequeña... 

Me quedaré aquí 
Junto a mi perro espiando horizontes 

Si tú no vuelves 
No quedarán más que desiertos 

Y escucharé por sí 
Algún latido le queda a esta tierra 

Que era tan serena cuando me querías 
Había un perfume fresco que yo respiraba 
Era tan bonita, era así de grande 
No tenía fin... 


Y cada noche vendrá una estrella 
A hacerme compañía 
Que te cuente cómo estoy 
que sepas lo que hay. 
Dime amor, amor, amor 
Estoy aquí ¿no ves? 
Si no vuelves no habrá vida 
No sé lo que haré 

Si tú no vuelves 
No habrá esperanza ni habrá nada 
Caminaré sin ti 
Con mi tristeza bebiendo lluvia 
Que era tan serena cuando me querías 
Había un perfume fresco que yo respiraba 
Era tan bonita, era así de grande 
No tenía fin... No tenía fin 


Y cada noche vendrá una estrella 
A hacerme compañía 
Que te cuente como estoy 
que sepas lo que hay. 
Dime amor, amor, amor 
Estoy aquí ¿no ves? 
Si no vuelves no habrá vida 
No sé lo que haré



vendredi 22 janvier 2016

Pasos

(estado actual: de a poco)



Me costó horrores sentarme a escribir, hace días lo vengo postergando. Porque cada vez que me siento, antes de escribir me pongo a llorar y se va todo a la miércoles, no soy capaz de hilar tres palabras seguidas. Incluso ahora mismo "me dejo distraer" por cualquier cosa: una mosca que vuela, un bocinazo desde la calle, un whatsapp sin importancia...

Sentarme a escribir es, de alguna forma, confrontarme conmigo misma. Con mis miedos, mis angustias, las cosas que hice mal, todo eso de lo que me arrepiento. Es ver que me encantaría tener la máquina del tiempo y volver atrás; no cambiaría todo porque lo que viví me trajo hasta acá y me hizo ser quien soy, con lo bueno y lo malo que eso pueda ser, pero sí hay cosas que tendría que hacer de otra forma.

Tendría que aprender a afinar la visión, a ser más aguda, menos prejuiciosa. A sentir y pensar en cantidades iguales, aprender a manejar ese delicado equilibrio. Tendría que aprender a ser valiente y jugarme por lo que quiero, aprender a defender lo mío y no dejar que me lo saquen así nomás. Y también tendría que aprender a cambiar de rumbo cuando veo que las cosas no van... cuando veo que "mmm esto no es para mí", pegar el volantazo y listo, sin tanto drama. Me involucro demasiado. Ya sé que todo esto también lo puedo empezar a aprender ahora mismo. El tema son las consecuencias, lo que quedó, lo que hay hoy día por todo eso que hubo y no hubo en el pasado.

Mi Psicólogo me preguntaba si con el que me enloquece estoy enganchada o encaprichada. Le dije que creo que las dos cosas, pero más la segunda que la primera. Quizás, sólo la segunda... porque también le dije que en todo este tiempo de terapia -¡que me hizo mucho bien!- pude racionalizar las cosas, pensarlas, con o sin drama, con más o menos llanto y angustia, pero acompañada. Pude ver, con lo que me ofrecieron la distancia y el tiempo, que el que me enloquece no es el hombre que quiero para mi. Que él no es hombre para mi ni yo mujer para él. Mi Psi "teme" que cuando lo vuelva a ver tenga alguna "recaída"... yo, por un lado también le tengo miedo a eso pero, por otro no, porque realmente no sé qué tipo de relación podría armar con un hombre así. Antes, vi lo que quise. Ahora, se cayó -¿o le saqué?- la careta.

Por el contrario, también pude ver que el lindo sí podría ser un hombre para mí y yo una mujer para él. Y aunque todavía está en Argentina, en breve se va y ya sé que nunca más nos vamos a ver. Nos quedará Facebook, whatspp si me pasa su nuevo número cuando lo tenga, ¿skype, quizás? Tal vez algún día él vuelva como turista o yo viaje, y ahí podamos reencontrarnos. Pero ya no va a ser lo mismo. Va a ser un café, una charla, risas, anécdotas, una foto, y después otra vez la distancia real y facebook, whatsapp, skype...

También pude ver algo que mis amigas me vienen diciendo hace rato: que yo compito con mi querida compañera la histérica cliché. Y, mal que me pese, es verdad. Tal vez porque yo puse muchísimo de mí ahí, me involucré demasiado, me jugué por el que me enloquece dejándome hipnotizar por sus encantos y quedando ciega frente al lindo... y el que me enloquece me mostró que es un panqueque... Ahí, donde yo siento que ella ganó y yo soy la perdedora de la historia, que me quedo sin el pan y sin la torta por mis propios errores. Con el lindo es distinto porque tuve todo para estar con él, tuve el camino libre para conocerlo... ahí no había novia ni exnovia, no había histérica cliché, no había nadie. Y no supe ver que el que sí estaba era él.

A veces, eso que uno cree que es la derrota en realidad es una victoria. Mi victoria es poder ver todo esto y tener la posibilidad de aprender para no equivocarme tanto la próxima.
Pero, mi derrota es que, a la vez que me doy cuenta, el lindo ya no está.
Todo es ambivalente ahora mismo. Por un lado, le deseo toda la felicidad del mundo. Por otro, yo soy la que se queda acá, sola, llorando, mientras él se va a ser feliz. Yo quiero que se quede pero su felicidad es irse, y yo quiero que sea feliz... entonces? dónde me paro? dónde quedo en esta situación?

Ver todo esto con tanta perspectiva también me lleva al enojo conmigo misma por no haber podido ver las cosas a tiempo, por haber salido corriendo cuando empecé a ver algunas cositas, detalles, del lindo... y por haberme dado cuenta del todo y haberme animado a pegar el volantazo recién al final de toda esta historia, cuando ya no había más nada que hacer. El lindo se va y eso es un hecho. Y aunque me cueste y me duela, lo tengo que dejar ir. Él se lo merece. Se merece ser feliz, es un buen hombre.

Él se va. Yo me quedo.

Ojalá algún día el lindo me pueda perdonar haber sido tan tonta y cagona.
Ojalá algún día me pueda perdonar yo a mí misma por haberme puesto a sufrir así, por no haber sabido apreciar a quien me apreciaba. Ojalá me equivoque menos, aprenda más y yo también me merezca ser feliz.




Esta canción y este video que me vienen justo y me encantan!





Turf - Pasos al costado

Nunca dormi tan poco tal vez viva demasiado, 
no reconozco el punto justo donde hay que frenar
me preguntaba lo que habia dado y lo que me habian dejado
me respondieron que en la vida hay que aceptar. 

De cualquier modo que te toque esta bien, 
de cualquier modo que te toque esta mal, 
mejor abrir los ojos para saber
lo que te gustaria ser. 

Debo haber estado dando pasos al costado, paralizado por el miedo de saber la verdad, 
me imaginaba que lo que habiamos pasado habia quedado pisado, 
pero encontramos una nueva forma de hablar. 

De cualquier modo que te toque esta bien, 
de cualquier modo que te toque esta mal, 
mejor abrir los ojos para saber, 
lo que te gustaria ser. 

Es el momento que todo comienza de vuelta, 
mi corazón ésta alerta y el tuyo también, 
todo esté tiempo vivido me sirve de ejemplo
para no volver, para no volver, para no volver, a caer

De cualquier modo que te toque esta bien, 
de cualquier modo que te toque esta mal, 
mejor abrir los ojos para saber, 
lo que te gustaria ser. 

Es el momento que todo comienza de vuelta, 
y mi corazón ésta alerta y el tuyo también, 
todo esté tiempo vivido me sirve de ejemplo, 
para no volver, para no volver, para no volver, a caer. 

Para no volver, para no volver, para no volver, a caer...


lundi 4 janvier 2016

París

(estado actual: abriendo el abanico)





Me parece increíble que ya se esté terminando el cuarto día de 2016... cómo pasaron tan rápido cuatro días?

Para mi, el fin de 2015/inicio de 2016 fue el fin/inicio de año más extraño y triste de toda mi vida. Lloré tanto la madrugada del 1ero, me sentí tan mal y condenada a esta existencia que ahora mismo se siente horrible, que ni vale la pena recordar o escribir los motivos. A 2015 no le tenía demasiada fe, imposible después de un 2014 para el olvido. Empecé desde abajo, obligada, sin alternativa. Y terminó siendo un año bomba: si yo creía que en 2014 había crecido, ni me imaginaba lo que venía en 2015... Me pregunto si esta vez será igual. Y si será directamente proporcional: más sufro, más lloro... ¿más crezco? ¿más voy a crecer este año? ¡más voy a aprender? Estoy más que lista para dejar de llorar y empezar a reírme, a disfrutar.

Recién leí un artículo que se llama La tristeza como alivio para el alma. Se menciona a un poeta austríaco, Rainer Maria Rilke, a quien no conozco y, la verdad, no sé si realmente entendí lo que dice el artículo. Creo que plantea cosas muy sensibles y profundas, y a mí ahora mismo no me da la cabeza para entender semejante nivel de sensibilidad. Quizás porque, como mecanismo de defensa, trato de insensibilizarme frente a todo. Me parece que es justamente lo contrario a lo que plantea Rilke... empezamos mal! :oP

Algunas frases que quedaron sobrevolando adentro mío:

“Yo creo que casi todas nuestras tristezas son momentos de tensión que experimentamos ´como si se tratara de una parálisis”. Rilke asegura que, la tristeza, acompañada de la soledad,  nos permite transformarnos, “por ello es tan importante permanecer solitario y alerta cuando se está triste”. 

“Usted ha tenido muchas y grandes tristezas, que ya pasaron, y me dice que incluso el paso de esas tristezas fue para usted duro y motivo de desazón. Pero yo le ruego que considere si ellas no han pasado más bien por en medio de su vida misma. Si en usted no se transformaron muchas cosas. Y si, mientras estaba triste, no cambió en alguna parte -en cualquier parte- de su ser." (...)

(...) "Por esto es tan importante permanecer solitario y alerta cuando se está triste. Pues el instante aparentemente yerto y sin suceso en que el porvenir nos penetra, se halla mucho más cerca de la vida que aquel otro momento, ruidoso y accidental, en que el futuro nos acaece como si proviniese de fuera."

Completo acá http://culturacolectiva.com/la-tristeza-como-alivio-para-el-alma/



Toda la bomba que fue 2015 y lo mal que terminó reavivó esa llamita interna que nunca se apagó, y que es profundamente mía. Y tengo que admitir que, un poquito, la partida del lindo también la reavivó... porque que aunque no se lo diga a nadie, adentro mío, secretamente, tengo la fantasía de que nos vamos a volver a encontrar allá, lejos, en un lugar tan distante. Distante para mí; él conoce esas tierras de toda su vida. Mucho más allá de esto, ese viaje es mi sueño de toda mi vida. Yo no puedo decir como Pipo Pescador que el viajar es un placer porque siempre que viajé -y casi no viajé- la pasé muy mal. Pero en el medio de todo este caos y esta tristeza, la posibilidad de ese viaje es mi luz y esperanza de una vida mejor, de un chau definitivo a esta malavida que llevo. Un chau a todos los que me rompieron el corazón sin importarles absolutamente nada, a todos los que me pusieron un pie en la cabeza para hundirme y no pudieron, a todos los que me hicieron daño y siguen rompiendo los ovarios... Un grandísimo y definitivo chau a la vida como la conozco, a mí misma así como me conozco. Me doy cuenta de que no me conozco de otras maneras, en otros lugares, con otras personas, en otras culturas... y más allá del miedo tengo unas enormes ganas de intentarlo. Hace unos días le pedí a Papá Noel que mi regalo fuese perder el miedo, animarme a mandar todo a la mierda y vivir. Bueno, parece que está llegando mi regalo...

Ya estoy en campaña. Igual, me toca ser realista: vivir en el exterior no es fácil. Menos si no se tienen contactos... Pero, en fin... habrá que buscarle la vuelta e ir a por eso...

Por estos días, mi consuelo a tanto llanto y malestar es la Fotografía: no sólo salir con la cámara o usar la del celular, sino que me volví fan de varias cuentas de Instagram con una fotos preciosas. Dudo un poco de que sean realmente fotos de celular, algunas son demasiado perfectas... pero qué me importa si me hacen volar un rato y con eso me alcanza para no sentir, y para impulsarme a buscar la forma de llegar: ¡¡¡¡yo quiero estar ahí!!!!

Hace unos días escuché una canción que es parte de la banda sonora de la película La familia Bélier (que recomiendo). Lloré hasta gastarme un paquete entero de carilinas, pero mucho más lloré con la canción que es himno y bandera de la protagonista: Je Vole -Vuelo- de Michel Sardou. Atención a la letra (traducida en el video):








Y por último, pero no menos importante, y retomando lo que puse al principio de este post -esto de que en 2015 me tocó empezar de abajo- una amiga me dijo que las cosas es mejor empezarlas de abajo, porque de arriba sólo se empiezan los pozos...


Feliz 2016!!!!! Y que de verdad sea feliz!!! :o)

jeudi 31 décembre 2015

De finales y comienzos

(estado actual: trataré de ser breve...)




Me gustan los balances. Me ayudan a pensar, a ver qué fue de mi vida, de mi tiempo, qué hice en un determinado momento de mi existencia.

Este año fue por demás inesperado. Lo empecé mal, llorando por Alguien, y también lo cierro mal, llorando por el que me enloquece (que nunca más dio señales de vida exceptuando un saludo navideño careta en el grupo de whatsapp que tenemos en el trabajo), y llorando por el lindo (que se va para nunca más volver). Jamás imaginé que 2015 me iba a traer esto y tantas cosas más...

Cuando escribo el último post del año me gusta releer el último post del año anterior y el primero de este año que se está yendo. El año pasado y este escribí poco pero dije mucho. Mis palabras, provenientes de mis vivencias y sentimientos, me pesaron tanto tanto que este fue el mejor lugar para exorcizar todos esos demonios de mierda. Cuando empezó este 2015 que ya se va hablaba de hacer migraciones y cambios. Ufffff si habré cammbiado y migrado!!!! Me faltan miles de cosas, pero acá estoy. Sería injusta con la vida si dijera que 2015 fue un mal año porque no es así. Fue un buen año. Arduo, medio "sopapero" (sopapo va, sopapo viene...), pero siento que aprendí muchas cosas y por eso estoy agradecida.

Los dolores del alma no se me van. Tengo muchos enojos conmigo misma por equivocarme tanto, por equivocarme siempre. Supongo que algún día aprenderé... Espero algún dia aprender.

El hecho es que hoy el año termina triste, sola con mi familia... el resto están todos de viaje. Mis amigas me dieron vuelta la cara cuando les pedí por favor -¡por favor!- juntarnos en año nuevo, que no quiero estoar sola con mi familia, que son puras peleas y mala onda... me sentí más sola que nunca.

Me sentí profundamente sola y desamparada en la vida cuando me enteré que mis padres pretenden mudarse cerca de mi futura casa "para que estemos cerca"... ¿no entienden que los quiero lejos???!!!
Ahora están comiendo el postre y yo sola en la compuadora, escribiendo y llorando. No aguanto más la constante actitud quejica de mi vieja, el maltrato de mi viejo, los comentarios insistentes de mi hermano... y todavía no me puedo ir: mi futura casa se cae a pedazos, literalmente.

En estos días no paro de llorar.
Tengo un nudo en la garganta que no me deja hablar. A penas comer.
Y hoy casi no hablé en todo el día.

Cumplo mi ritual de todos los años: estrenar algo. Hoy estreno una remera linda. Pero aunque la mona se vista de seda, si no cambia de actitud, mona se queda... es un estreno teñido de tristeza.

Veo a mi alrededor gente llena de amor y felicidad, y me pregunto por qué yo no. ¿Por qué a mi me toca pasarla mal? ¿por qué me cruce con pelotudo que me hizo el cuento y me lo creí, y al que me dio bola enserio no fui capaz de mirarlo? Le decía a mi psicólogo que con el que me enloquece estuve deslumbrada y con el lindo ciega. Él me dijo que con el que me enloquece más bien estuve hipnotizada, es lógico que nos pase algo así cuando nos gusta alguien... ya lo sé, pero no me lo puedo perdonar.

Lo que mal empieza, mal acaba dice el refrán. Mi 2015 empezó mal y termina de la misma forma.

Ruego que 2016 sea distinto. Ruego por oportunidades que me hagan crecer, y por tener el valor de aprovecharlas.
Por favor, no quiero llorar más.


Gracias por lo bueno y por lo malo vivido, todo me hace crecer.
Gracias a todos los que alguna vez pasaron por acá y dejaron un mensaje. Gracias por su compañía y sus palabras.

Que 2016 les traiga felicidad a montones y todos sus deseos cumplidos.
Un beso! :o)



vendredi 25 décembre 2015

Carta a Papá Noel

(estado actual: tendría que haberla publicado antes pero no hice a tiempo...)




Querido Papá Noel:

¿Cómo estás? Ya sé que estoy grande para escribirte cartas y pedirte regalos, pero este año realmente siento que necesito hacerlo. Necesito creer en esa magia infantil. Y también espero merecerme algunos regalitos...

Tuve un año muy largo pero que se pasó volando, lleno de cambios, de sorpresas, de aprendizajes, de golpes inesperados; algunos fueron golpes de suerte, otros, un sartenazo directo en la jeta. Algunos me los merecía, otros... no, y simplemente vinieron y me los tuve que aguantar, y punto. Igual, todo lo que me pasó en el año me hizo crecer de una u otra forma y estoy agradecida. Pero siento que hay cosas que fui viendo y sintiendo de mi misma, cosas que estaría necesitando con urgencia, y este es el momento del año en que te toca ponerte Viejo, es lo que hay... así que, acá voy..,

*Quisiera pedirte que me trajeras más aprendizajes para el año próximo. Pero, también, la capacidad de poder capitalizar todo lo que aprendí este año. Que todo lo vivido, todas las lágrimas y todas las risas no hayan sido en vano.

*Quisiera fortaleza para las cosas por venir y para lidiar con las que ya están acá. Y la capacidad de comprender que todo tiene un motivo de ser.

*Quiero tener la sensibilidad para darme cuenta de las cosas a tiempo. Poder cortar por lo sano cuando vea que las cosas -o las personas y las relaciones- no van, o me lastiman, o me perjudican, o lo que sea que esté pasando.

*Quiero poder ver a los que me quieren, me cuidan, me defienden, me aprecian y me lo demuestran constantemente a tiempo... no quiero darme cuenta tarde y después llorar cuando se van a vivir a otro país y sé que nunca más los voy a volver a ver... o, quizás sí los vuelva a ver, pero será un ratito cuando vengan de visita o si yo puedo viajar algún día... Quiero saber aprovechar las oportunidades. Saber dejar ir a los que se tienen que ir...

Y cuando me dé cuenta de que me aprecian, no salir corriendo a buscar a quien no me quiere... mandar el miedo a la mierda y quedarme ahí, con quien me quiere y me lo demuestra.

*Quiero poder perdonar a los que me hacen mal y dejarlos ir. No sirve quedarse con el veneno.

*Quiero poder ser valiente, menos temerosa, más echada pa'lante. Que no importe qué dirá tal o cual y hacer la mía. Quiero ser segura de mí misma. Quiero animarme a hacerle frente a mis Deseos e ir por ellos sin miedo y con ganas, a luchar por lo que deseo.

*También quisiera pedirte algo para curarme el corazón que está hecho bolsa y me duele. O un corazón nuevo, quizás...

*Quiero un trabajo que me dé plata para dos cosas: mudarme y viajar. La idea de viajar se convirtió en una especie de salvavidas en este momento de mi vida en donde parece que todo lo que tenía construido hasta el momento se hunde como el Titanic... Ya sé que si no soluciono mis problemas y me voy de viaje, cuando vuelva los problemas van a seguir estando. Entonces, quiero tener la habilidad para solucionar mis problemas -a tiempo, por favor!!- y después irme en paz. A vivir, a disfrutar...

*Pero el regalo que más más más quiero quiero es coraje: para animarme a hacer todas esas cosas que quiero, pero hasta ahora el miedo siempre viene ganando la partida y no me deja. El miedo no me deja vivir y eso me está matando. O sea: quiero poder vivir. Sin miedo, o con miedo y la capacidad de hacerle frente, que el miedo sea más chiquito que yo, que no me gane.




Bueno Viejo, sé que es una lista larga de regalos... ¿te parece que podrás traerme alguno? Con el último de la lista estaría más que contenta!!!!

Espero tu respuesta del 25 de diciembre de 2015 en adelante, hasta que llegue el 25 de diciembre de 2016 y nos volvamos a ver. Y ahí te cuento qué tal me fue y te escribo otra carta...


Que tengas un lindo año y Feliz Navidad!

Automne





mardi 15 décembre 2015

A la mañana, no. A la noche.

(estado actual: haciendo equilibrio como puedo...)




Hoy tenía ganas de escribir a la mañana pero mi intuición me dijo que esperara, que iba a haber más. Y, una vez más, mi intuición y yo acertamos...

La mañana fue tranquila y a la tarde empezaron a explotar las bombas. Empezando por una examiga a la que dejé ir hace años porque cansé de bancarle tantas y tantas cosas. Y aunque tengo que admitir que también ella me bancó a mi, las últimas cosas que pasamos hace años colmaron mi paciencia y la mandé a la mierda. En todo este tiempo recibí varias veces mensajes suyos tratando de arreglar las cosas pero nunca quise, siento que no hay más nada que arreglar. Y ahora, otra vez... cada vez que vuelve me irrita, me pone demasiado nerviosa, pero me enoja mucho más que mis otras amigas -amigas que tenemos en común y que siguen su amistad con ella- estén todo el tiempo minimizando mis sentimientos y forzando un encuentro, "amigate de una vez". Y ya estoy harta. Y a punto de mandarlas a la mierda a ellas también...

Más tarde, entré en una crisis de llanto por el lindo, que me sigue likeando boludeces en Facebook, y el que me enloquece, que no me habla hace semanas... y desde la salida que hicimos no volví a ver a ninguno de los dos. El lindo se va, es un hecho. El que me enloquece se queda, y el año próximo va a estar más cerca que nunca de la histérica cliché... desde ya me estoy agarrando la cabeza pensando cómo voy a hacer para sobrevivir a eso. Porque en el trabajo que ellos van a hacer yo no participo, es decir, quedo afuera de todo eso y me pierdo lo que pase... Llegado este punto, me duele darme cuenta de que el que me enloquece me usó y me tiró, como quien se suena los mocos con una carilina y después la tira... yo soy su pañuelo usado y tirado, ya no le sirvo, no hay nada más que me pueda sacar.... fui su pañuelo en los malos momentos de este año, y parece que también su moco. Mi psicólogo "me retó": me dijo que le di demasiado. Que lo tengo que tratar menos bien. Me río con él, me hace bien escuchar la campana de un hombre que, no sólo no me hace daño, sino que está tratando de ayudarme.

En el medio de la crisis de llanto sonó mi celular. Me estaba mirando en un espejo, lloraba conmigo misma con un llanto pesadísimo por todos los dolores de este tiempo mientras le pedía a mi abuela mágica que por favor me ayude y me sostenga en este momento de mierda. En ese momento, recibí una noticia que estaba esperando: el costo de un viaje que quiero hacer. Me lo tomé como una señal, como un recordatorio de que ella y mi abuelo están ahí, cerca mío, acompañándome en todo este desastre desde donde estén. Cuando me dijeron que vale varios miles de dólares casi me muero, para mi es absolutamente imposible de pagar. Lloré más. Sola, siempre sola. Curiosamente, lejos de tirarme abajo, esto me impulsa a seguir buscando alternativas para que mi viaje sea una realidad. Por ahora no encuentro la alternativa, la forma. Pero tengo el deseo de seguir buscando.

También me llegaron noticias de una pareja muy cercana a mí que se va a separar y en el medio hubo violencia. Todavía no lo puedo creer.

Y para cerrar el día, una amiga está muy triste por un fallecimiento en su familia.

Y yo... que en el medio de todo este kilombo me tengo que hacer cargo de cuestiones familiares de las que no me quiero hacer cargo. No quiero. Quiero ser libre y no puedo.

Ahora mismo siento que estoy a punto de explotar, que todo lo que me rodea es una bomba, es exigente, es pura presión. Estoy cansada de llorar, de estar triste, de que las cosas no se me den. Estoy cansada de ser siempre la pelotuda que hace las cosas por la vía honesta y nunca llega a nada, o todo me cuesta una locura, mientras a mi alrededor tanta gente hace cualquiera y llega a la cima... ¿Por qué será que a algunas personas todo se les da con tanta facilidad, mientras que a otros vivir nos cuesta tanto? Me está empezando a pesar fuerte el tema de la soledad, el reloj biológico, la maternidad...

Hoy no me sale escribir. No puedo articular nada. Tengo la cabeza y el corazón hechos pelota.

Necesito (tal como lo puse en posts anteriores) que la Vida, por una vez en la vida, se ponga de mi lado. Quiero y me merezco ser feliz, que las cosas me salgan.

Por algo era que mi intuición me decía que escribiera "a la mañana, no. a la noche"...




jeudi 3 décembre 2015

La perdedora

(estado actual: rota)




Hace unos días empecé terapia con un Psicólogo hombre. Me sentí muy bien en la nueva experiencia. Le conté, entre otras cosas, toda la historia del que me enloquece y el lindo. Le conté también que esta semana hacíamos dos salidas y yo tenía expectativas en ambas. Y en una de esas hice una predicción: el que me enloquece y la histérica cliché se van a ir juntos y solos.

Salimos hace unas noches atrás. Y, tal como dije, se fueron juntos y solos. No sé qué habrá pasado ahí pero no es muy difícil imaginarlo. Me sentí de lo más patética: me acompañaron a tomar el colectivo y después se fueron, mientras yo los miraba irse desde la ventana trasera del colectivo. Llorando, sola, de madrugada.

Y el lindo... el lindo está chocho con su viaje, se va definitivamente. Está feliz, es lo que quiere.

Soy buenísima haciendo predicciones.

No me alcanzan las palabras para explicar cuánto me duele todo ahora. No puedo ni hablar, me siento demasiado mal, demasiado triste.

La histérica cliché en unos días se va de viaje por meses, y eso, en algo, me alivia. Siento que me va a abrir tiempo para ver si puedo hacer alguna movida con el que me enloquece.

Los viajes... cuando era chica quería irme a estudiar al exterior y nunca lo hice. Ahora mismo renacieron esas ganas, porque siento que sería un hermoso y dulce bálsamo para esta tristeza que me inunda toda. Cuando hablo de viaje me refiero a 6 meses o más, nunca menos. Lo cual es una locura porque nunca salí de acá, vivo en un tupper de sobreprotección. Estoy fantaseando con la idea, soñando mundos mejores, haciendo averiguaciones. Hoy tuve que hacer un trámite en el banco. Mientras estaba sentada esperando, en un momento, miré los asientos. Eran azul Francia y, no sé por qué, me hicieron pensar en un aeropuerto. Había muchísima gente. Me imaginé que estaba en un aeropuerto esperando subir al avión que me iba a llevar a un lugar mejor. Lloré en silencio y adelante de todo el mundo, todo el tiempo de espera hasta mi trámite. Imaginarme "casi tomando mi avión" fue el único momento feliz del día.

Este año fue un paseo por las nubes. Fue sentir que estaba en las nubes, volando feliz, con alguien que me gusta de verdad, incluso con las partes de él que no me gustan. El último tiempo fue raro... la confusión con el lindo, la llegada de la histérica cliché...

Hace unos meses atrás escribí un post que se llamaba La ganadora en el que contaba cómo siempre soy la que sale perdiendo y cuánto necesito que, por una vez en la vida, la Vida se ponga de mi lado y me dé la derecha, ser "La ganadora". Soñaba, como una pelotuda, con el amor del que me enloquece, creyendo que podría ser verdad algún día. Y ni pensaba en el lindo aunque veía cosas "raras" que nunca quise ver... Todo esto que me está pasando me confirma que soy la perdedora, que siempre lo voy a ser, que no hay forma de salir de acá, de este lugar de mierda. Y me siento tan mal que ahora mismo quisiera morirme.

No paro de llorar.
Estoy destruida.

Necesito que alguien me abrace y me tranquilice. Necesito que alguien me diga que todo esto va a pasar. Que es sólo un momento y se va a terminar. Que voy a dejar de estar siempre triste y sola. Que algún día voy a ser feliz.

Necesito distancia para sanarme tantas heridas.
Y la necesito ya.





samedi 28 novembre 2015

Terapia

(estado actual: montaña rusa de sentimientos)




Hoy me desperté a eso de las 7:30, vi el reloj, me di vuelta y seguí durmiendo. Me levanté como a las 12 y arranqué el día. Compré algunas cosas que voy a necesitar en mi nueva-vieja casa, y averigüé por otras que también necesito. Una de esas cosas es la cama. Me recomendaron comprar un sommier, que son más cómodos, más amplios, que se descansa mejor... Tomé las medidas y ahí fui... y me encontré con un mundo entero de texturas, alturas, modelos, precios... Lo que más dolió fue cuando me preguntaron por el tamaño que busco: "¿Es para vos sola o estás en pareja?" QUÉ TE IMPORTAAAAAAAAAAA?????????!!!!!!!!! Yo entiendo que necesitan ciertos datos para poder venderte lo que ellos quieren ofrecer lo que el cliente necesita. Pero fue como si me tirasen sal en la herida porque pensaba que me encantaría estrenar el sommier con el que me enloquece, mientras él seguro está pensando en la histérica cliché o tal vez garchándose a otra... Miles de veces me pregunto por qué los hombres hacen esto. Y mil veces más me pregunto si esto que veo entre él y la histérica cliché es verdad o si estaré exagerando. Y otras mil más me pregunto si es verdad o si me estará dando celos... porque me estuvo tirando frases como ¿Por qué te ponés tan nerviosa cuando me acerco? en un tonito y con una mirada más que sugerentes... mis amigas dicen que quizás esté tratando de darme celos par que me mueva un poco y le demuestre qué siento... A mí me sigue saludando con los ya famosos abrazos apretaditos y a ella con un saludo normal. Pero mientras a mí me hace esas preguntas y me quiere abrazar, a ella le mira el culo... y sí: obvio que estoy enojada, mi culo no es "mirable". Ya dije que soy incogible. Y mientras yo intento retomar nuestros diálogos, volver a lo de siempre, él ya no está como antes y se va sin saludar más allá de un chau. Y ella sale -literalmente- corriendo atrás de él... y a mí me duele verme cómo soy de lenta y tonta y no poder yo también salir corriendo... y cuando yo salí, menos de cinco minutos después de la salida de ellos, de ellos no había ni rastro...

Ya sé que van a terminar cogiendo, es inevitable. Él está caliente. Ella también. Y encima está regalada.
E igual de inevitable es que me duela.


La sorpresa de la semana me la dieron el jueves: me derivaron con un terapeuta hombre. A juzgar por la foto de whatsapp, debe tener la misma edad que yo. Me sorprendió. No sé bien qué pensar. Es la primera vez que voy a hacer terapia con un Psi hombre. No sé si me voy a animar a contarle todas las cosas que me están pasando pero, a la vez, yo sé que si no hablo no me sirve de nada ir. Y creo que me va a hacer bien hablar con un hombre desde otro lugar, donde pueda exteriorizar con confianza tantas cosas que necesito decir, que necesito que me escuchen, y que necesito que me respondan. Estoy entusiasmada, creo que va a ser una experiencia más que interesante. No sé si me voy a animar a decirle que soy incogible, que me muero por el que me enloquece pero él no sé bien qué onda conmigo y encima ahora apareció la histérica cliché y me arruinó todo lo poco o mucho que había conseguido. Que le tengo pánico a los hombres porque todos me hicieron mal, empezando por mi viejo. Que con el que me enloquece esto empezó a desaparecer, no sé qué hizo pero fue desapareciendo. Que no me encuentro la vuelta como mujer. Que ahí estuvo el lindo y yo ciega completamente... no sé si me voy a animar, pero sé que si no lo digo no sirve de nada hacer terapia.

Con el lindo y otros compañeros vamos a salir dos veces esta semana para despedir el año. Y el lindo me dijo que me quiere cocinar (el que me enloquece: la tenés adentro! jaja). Sigo angustiada sabiendo que son los últimos días en toda mi vida que voy a ver al lindo. Me llena de angustia y frustración e impotencia saber que fui tan pelotuda.

A veces no vemos las cosas que deberíamos ver.

Tengo miedo de que se pase el tiempo y no pase nada. De no poder arreglar mis kilombos. De quedarme para siempre donde estoy. Creo que la terapia me llega en el momento justo, antes no habría tenido sentido. Así que a mi Psicólogo hombre le tengo fe y a mi terapia también.

A ver si puedo salir de este enredo...


mercredi 25 novembre 2015

Yo, la peor de todas

(estado actual: destruida)




Recién corté con el Admisor: mañana tengo turno para que me deriven a Terapia.

Este momento de mi vida es una bomba que explotó o está a punto de--...

Hoy, que es el Día de la No Violencia contra la Mujer, me sale la Violencia Rivas que todos llevamos en algún lugar adentro nuestro y me voy a sacar las ganas de putear sin asco a esta trola que es más puta que las gallinas y me está cagando la vida. Y sí: ya sé que soy la peor de todas. Pero necesito descargar y no voy a mandar al frente a nadie.

La compañera de laburo nueva llegó hace un mes. Y es tan trola, tan puta, es tan rápida y agresiva e imponente que en un mes me cagó el trabajo de hormiguita que vengo haciendo con el que me enloquece. Si yo me quejaba de la conchu, la otra compañera de laburo... ella quedó como la tortuga Manuelita al lado de esta. En un mes calentó al que me enloquece al punto de que llegó a usarme para levantársela. Me humilló adelante de ella, me pegó en la cara, se hizo el vivo... me hizo esperarla a ella hasta la hora de salida y después se fue con ella dejándome sola... ¿cómo pude haberme humillado tanto a mí misma permitiéndole eso? Ella es el cliché de la histérica: el pelo teñido de platinado y revuelto con el que juega a cada rato muy seductora, la voz de pito, labios carnosos que a cada rato se humedece con la lengua, mirada sugerente, petisa y tetona. Una Luciana Salazar cualquiera. Pero no es ninguna tonta: esta es bien bicha. Sabe dónde pegar, se hace la pobre inocentona pero es más viva que todos nosotros juntos. Y el que me enloquece es hombre... es como me dijo mi prima: piensan con la pija. Siempre supe con qué cabeza piensan, aunque me moleste que así sea.

Él todavía tiene las fotos de y con su ex en Facebook. Sé que esto es una calentura. Pero igual me duele toda la situación. Me dan ganas de decirle lo que siento: que me usó, me humilló, me hizo doler. Y que yo no soy una minita para garchar y sacarse la calentura. Yo soy una mujer y a mi me respeta, y punto. Incluso hasta unos días atrás venía y me decía que me quería, intentaba abrazarme todo el tiempo, rozarme y de pronto... no sé. Simplemente me borró de la escena y me desplazó, y me reemplazó por esta histérica cliché. Ella que, además, dice que tiene un amor en su ciudad natal, otro en otra ciudad, que chatea con "alguien"... y también el que me enloquece?

Ella maneja todo a su antojo: propuso una salida a la que todos dijimos que no podíamos porque era entre semana y, no sé cómo, consiguió que el que me enloquece, el lindo y otro compañero cambiaran todos sus esquemas. Y van a ir... mientras los demás no podemos y a algunos ni siquiera los invitaron... qué paradoja, porque justamente esos no-invitados armaron otra salida de fin de año y lo primero que dijeron es invitarla a ella, incluirla, que no se quede sola...

Puta, trola, rápida, hija de puta, chorra, bombacha veloz, gato... podría seguir con el enojo y el dolor que tengo. Decir todo esto no es lo que me hace la peor de todas. Lo que me hace sentirme y ser la peor de todas es lo incogible que soy y me siento. Lo poco seductora y atractiva que soy para los hombres, cómo me humillan, cómo y cuánto me desestiman... y no poder salir de eso. Creo que se me reavivaron los fantasmas de mi adolescencia, cuando era más patito feo que nunca, y mientras a mis amigas les hacían halagos a mí me gritaban "largá los postres, gorrrrdaaaaaa!!!"...

Yo soy la peor de todas porque no me quiero a mí misma, porque soy la peor de todas conmigo misma. Porque soy mi peor enemiga. Porque no me encuentro la vuelta como mujer, para sentirme linda, sensual y digna de ser deseada, amada, de calentar a un hombre. Porque permití que me humillara un hombre con el que creí que podía pasar algo, que me estimaba, que me hizo sentir muchas cosas lindas y pensar "ok, lo encontré, este flaco vale la pena!"... ya no lo creo así. O, no sé. ¿Qué canal estuve viendo todo este tiempo? Esto no puede ser un simple error de percepción... es como me dijo mi prima: yo estuve muerta con el que me enloquece todo este tiempo y el lindo ahí cerca, mostrándome un montón de cosas que no quise ver... "todo este tiempo estuviste ciega, boluda, literalmente", me dijo. Y tiene razón.

Y el lindo... capítulo aparte, porque se calentó igual que el que me enloquece y es otra decepción... el lindo últimamente no me da ni bola, no saluda casi, o saluda y después no se lo ve más en todo el día... en esa otra salida que armaron los no-invitados el lindo está invitado, el que me enloquece también, y la histérica cliché también.

Puta, trola, conchudita, rápida, hija de puta, bombacha veloz, chorra, gato... pero acá la peor de todas no es ella.

Acá, la peor de todas soy yo.