vendredi 17 juin 2016

Inconscientes comunicados y acertados

(estado actual: de fallido... espero que nada!)




Hace unos días hablaba con un amigo y vuelteamos por varios temas en la misma charla: hablamos de la vida, del trabajo de cada uno y cómo los ambientes laborales son cada vez más tóxicos (el suyo nada que ver con el mío, y aún así...), de la familia (de la familia de cada uno y de la que, algún día, quisiéramos formar), de la crisis de la edad (los dos cruzamos la barrera de los 30), de la crisis económica... le conté de una amiga que se va a casar, hablamos de amor y relaciones -especialmente, con compañeros de trabajo- (mi amigo sabe sobre el que me enloquecía y cómo terminó la cosa), y me pidió que le tradujera algo al français. Todavía no le conté nada sobre el chico bien, pero me había pasado todo el día pensando en él y en la última charla que tuvimos. En la traducción al francés estábamos, cuando -palabras más, palabras menos- tuvo un fallido en el que me dijo que estoy lista para una relación (cuando, por supuesto, quiso decirme otra cosa ligada a la traducción que me pidió ¡¡y que no tenía nada que ver con relaciones!!). Nos quedamos en silencio y después nos reímos a carcajadas, él no podía explicar lo que había dicho.

Algo de esto me dejó pensando. Mucho. Muchísimo. Y me tiene sonriente hasta hoy :o)
Me sorprendió la comunicación, la amistad, lo mucho que nos podemos leer aunque no digamos nada. Lo sinceros y puros que somos en esta amistad. Lo agradecida que estoy por él en mi vida.

Y aunque todavía no fui mucho más allá de esto (quizás por miedo, quizás porque no sé bien para dónde ir, quizás porque me aterra lo que pueda llegar a pasar de acá en más si me doy cuenta de que hay cosas que fueron curándose y "estoy lista para una relación" otra vez... quizás por algo que ni siquiera puedo ver todavía y será tema a analizar), su fallido me tiene con el corazón contento hasta hoy.

Y espero (y deseo) que su acto, de fallido, no tenga nada.




dimanche 12 juin 2016

Sorpresa

(estado actual: la casa para mí)




Hoy estuve todo el día sola en casa. La casa entera para mí: bailar con la música a todo lo que da, estar todo el día en piyama, comer a cualquier hora, dejar todo hecho un lío... un placer de esos que pocas veces pasan. Estos días vienen geniales para pensar. Al menos, para mí es así.

Hoy pensé que me encanta esta canción de Justin Timberlake, cantante que jamás en la vida esuché ni escucho, pero se me pegó su canción y me encanta, me divierte, me hace reír...

I got this feeling, inside my bones / Tengo este sentimiento en los huesos
It goes electric, wavey when I turn it on / se pone eléctrico y me hace moverme cuando suena

(...)
Nowhere to hide when I'm getting you close / No hay adónde esconderme cuando me acerco a vos
(...)All those things I should do to you / Todas las cosas que te haría
But you dance, dance, dance / Pero vos bailás, bailás, bailás



 



Sí: me gusta alguien y estoy al horno.

Estoy al horno por varios motivos: porque, por ahora -al menos-, y en estas condiciones, no se puede nada. Porque no sé qué le pasa a él conmigo... Porque a veces parece que "se le escapan" ciertas acciones y comentarios que darían a entender que algo le pasa, pero no sé qué. Y creo que ni él mismo lo sabe. Porque me parece que esto va a dar para (muy) largo hasta que se "resuelva", ya sea para bien, o para mal, y la ansiedad que me genera ¡¡¡me mata!!! Porque él es abismalmente distinto a mí y a mi entorno, y veceversa, yo soy completamente distinta a él y su entorno. Y, aunque suene a telenovela mejicana de las 3 de la tarde, no sé realmente si podríamos algo juntos. Porque le temo al prejuicio. Porque tengo miedo de que él no se juegue en caso de que le esté pasando algo. Porque no quiero, por enésima vez, ilusionarme y después ver que no, que se va todo a la mierda y yo soy la única que se queda sufriendo.

Con el paso del tiempo y las charlas fui viendo cuánto tenemos en común, cuánto compartimos, mientras que en otras cosas somos dos mundos aparte. Y con todas esas diferencias incluidas, yo me veo con él. Hay que ver si él se ve conmigo...

Me encanta. No tiene absolutamente naaaada que ver con el tipo de tipo que siempre me gustó y, aún así, me encanta. Me derrito. Me siento cómoda y en confianza, pero no sé bien hasta dónde. Y ya le dije que tengo un "temita" con la confianza... así que está advertido. Sabe de la historia con el que me enloquecía. Y también la del lindo. Otra advertencia. Sabe que tengo el corazón hecho bolsa de tanto equivocarme. Otra advertencia más. Pero, aunque el chico bien me cuenta muchas cosas de su vida, no me cuenta todas... y yo lo sé. Porque, cuando quiero, yo busco y encuentro... Entonces, no sé qué le pasa: no sé si es otro histérico que está jugando conmigo, si realmente está "confundido, mareado", como hace poco me dijo -textual-, si le pasa realmente algo pero no se anima a dar el salto porque eso implicaría muchos cambios y renuncias en su vida, si está tanteando el terreno y viendo cómo reacciono yo frente a sus indirectas que son demasiado directas... no sé. Sé que soy una suerte de sorpresa en su vida: soy demasiado diferente a su mundo, a él, a su familia, a su entorno... y no sé si yo podría convivir con todo eso, ni él conmigo y mis circunstancias. Y eso me asusta, me da miedo, me aterra: no quiero otro golpazo. Él para mí también fue una sorpresa: jamás pensé que me podría llegar a fijar en un chico bien, realmente somos muy iguales y muy distintos, y eso me da pánico.

Sabe también que mi ambiente laboral está insufrible, que las cosas van de mal en peor, que el que me enloquecía ascendió laboralmente sin mérito alguno: ascendió por contactos y por manipulación absoluta de todo. Ascendió porque es un trepador. Y eso hasta el chico bien lo ve y me lo dice en la cara: "Cuidate de él. Seducir para ganar algo en el trabajo... yyy... puede ser, pero esto es demasiado". Me gusta que "me cuide". Y como ahora nos estamos llevando a las patadas con el que me enloquecía, me asusta -también- la que se me va a venir en el trabajo...

Yo quisiera pedirle al universo que, por una vez en la vida, haciera algo que fuera a mi favor. Que si esta persona maravillosa que es el chico bien apareció en mi vida, sea por algo... por algo bueno. Que esta historia termine bien.

Por ahora, el chico bien es sólo eso: un hombre que me gusta, con el que me llevo bien, que está mareado y confundido, que no sé qué le pasa y creo que ni él lo sabe, y que, para los dos, habernos encontrado en la vida fue una tremenda sorpresa.




lundi 30 mai 2016

La margarita



(estado actual: escribir las notas mentales de este tiempo)




Si hay algo que pude empezar a ver en estos últimos meses de mi vida, digamos desde noviembre para acá, es el tema del valor: cuánto valgo, si me hago valer o no, si me respetan, si me hago respetar o no.

Empecé a deshojar la margarita conmigo misma: "¿Me quiero? ¿No me quiero? ¿Me quiero?", y el saldo daba siempre negativo y en afirmación categórica: "No me quiero". Siempre lo supe: no es novedad que eso del amor propio es, probablemente, el problema más grande que tengo (o, al menos, uno de ellos) y lo que acarrea el resto de mis problemas. Porque no queriéndome, casi "sin querer queriendo" como decía el Chavo, es que me meto en situaciones en donde termino siempre siendo "la dejada de lado", "la odiada", "la agria", "la mala onda", "la solitaria", "la aburrida", "la herida", "la que le sale siempre todo mal", "la negativa", "la fría", y una larguísima lista de etcéteras.

Sin ir más lejos, podría escribir por enésima vez sobre temas laborales: ahh, los grupos de whatsapp... el "gran grupo" de gente nueva + el que me enloquecía + la histérica cliché + otro nabo, no nos incluyeron en un grupo a unos compañeros y a mí, mientras de frente se portaban muy hipócritas conmigo y con mis compañeros... separan los grupos según el espacio físico donde trabajamos, como si eso hiciera una diferencia entre "ellos" y "los demás". Somos todos iguales: todos tenemos las mismas profesiones y, sobre todo, el mismo puesto laboral. Acá no hay jerarquías, jefes o jefas, gerentes, superiores, coordinadores, o como quieran llamarlo. Estamos todos igual de abajo... ¿entonces? ¿qué onda tanta mala onda? El que me enloquecía formando parte de todo eso mientras, muy hipócrita, me seguía diciendo que me quería, me extrañaba y que iba a organizar una comida en su casa y quería que yo fuera... la salida se hizo, yo me enteré por lo bajo, y -por supuesto- no fui invitada ni participada explícitamente.

Ya lo había visto pero, a veces, el dolor hace que uno quiera negar las cosas: en el que me enloquecía no se puede no puedo confiar más. La histérica cliché me tiene absolutamente harta con su pose de nena buena y herida por mí, que vengo a ser la bruja mala de la historia y, como buena histérica, se pone en víctima y busca la empatía de los demás... y la consigue. Yo me corro de ese lugar, me alejo -metafórica y literalmente- todo lo que puedo, buscando otros espacios físicos para trabajar pero, a veces, se hace insoportable. Generalmente nos cruzamos poco, o ni nos cruzamos: buscamos adrede no compartir espacios, trabajo, descansos. Y si nos cruzamos ni nos miramos. Y si tenemos que compartir por algún motivo se vuelve insostenible.

Siempre supe que, para mí, es mala idea meterse con alguien del trabajo; pero con el que me enloquecía no lo pude evitar.

Hoy por hoy ya casi no nos saludamos; y si lo hacemos, es un saludo seco, cortante, cerrado. Son dos palabras y no nos vemos más en toda la jornada. Qué triste un final así. ¿Dónde habrán quedado todas esas cosas lindas, inocentes y divertidas que compartíamos? Ah, cierto que las mandó al tacho por una calentura y yo no lo pude ni lo quise soportar. Aprendí que valgo  más que estar arrastrándome por quien valoro, pero no me valora.

Aprendí, gracias al lindo, que hay quienes sí me valoran y ahí la cosa se invierte: soy yo la que no valoró a tiempo. Tarde, pero aprendí. Y pagué mi condena, lloré todo el verano y hasta principio de otoño. El lindo siguió su vida y, por lo que supe, le está yendo muy bien, se lo ve feliz. Y yo, aunque nostálgica, me siento feliz por él y agradecida: eternamente agradecida por tremenda lección que me enseñó.

Aprendí que valgo. Que no soy una maravilla, pero tampoco tan desastre. Que el otro tiene derecho a no corresponderme, pero NO a lastimarme. Que de quienes lastiman hay que huir, rápido.

Aprendí que cuando me gusta alguien, cuando realmente me gusta, se me suelta la cadena que me ata y me mantiene toda cerradita y aburrida, y puedo ser divertida, enérgica, graciosa, abierta, decir muchas pavadas sin filtro y hacer reír al otro. Me relajo y simplemente soy. Puedo brillar cuando quiero. Necesito que me quieran por quien soy, que me respeten, que no me juzguen, que no se burlen de mí, de mis miedos, de mis boludeces. Aunque diga que no -porque soy orgullosa y me creo omnipotente- necesito que el otro pueda soportarme así de dura como soy, así de loca, así de orgullosa. Que no salga corriendo. Que se anime a aguantarme así (y yo sé que en algún momento voy a bajar un poco la guardia...).

Me cuesta horrores confiar. Por eso, confianza rota = destierro. De ahí no vuelvo.

Aprendí que necesito aprender a medir: en quién puedo confiar y en quién no. Y los motivos. También necesito aprender a no desilusionarme tanto, a aceptar que demasiadas personas tienen segundas intenciones. Y es lo que es...

Soy más sensible de lo que acepto.
Me duele más de lo que me permito.
Lloro menos de lo que necesito.
Sufro más de lo debido.
Estoy demasiado a la defensiva (y tengo motivos de sobra).




El hombre que me empezó a gustar hace un tiempo, el inesperado, todavía no lo termino de aceptar. Doy vueltas con el tema, juego a que "en realidad no me gusta" cuando en mi fuero interno sé con certeza que me hace temblar todo, adentro y afuera. Me sorprendió la vida, realmente no me lo esperaba. Pensé que no existía un hombre con el que me pudiera entender, con quien compartiera tantos intereses, que me haga sentir bien. Pero, claro: nunca una fácil. Y esta historia tiene sus vueltas... Por ahora no es nada. Y como los "No" son más que los "Sí", por ahora sigo jugando a que no me gusta, aunque adentro mío sepa que me encanta. Ya sé que eso es ser ambivalente. Pero me lastimaron tantas veces, me lastimé sola tantísimas más por equivocarme, que le tengo pánico a la demostración de sentimientos. Y aunque me dan ganas de salir corriendo hacia él, también me dan ganas de salir corriendo en dirección opuesta, lejos...

Nos reímos más de lo que corresponde.
Hablamos más de la cuenta.
Me cuenta de su vida más de lo que debe.
Me dio más besos de los que debería.
Me tocó, metafóricamente hablando, más de lo que debe, de lo que se puede. Y de lo que acepto.

Y a veces creo que yo le hice exactamente lo mismo a él.

Pero, por ahora, eso es una incógnita.

Hacía rato que no me sentaba a escribir. Y hacía mucho que no sentía que había escrito un post tan sincero y desnudo como este.

Ojalá pronto pueda deshojar la margarita y decir: "Me quiero", "Me quiere".






dimanche 15 mai 2016

Alba


(esta entrada la publiqué el 14/5, pero fucking blogger decidió quedarse trabado y no me dejó publicarla sino hasta las 00hs del 15... merde!)







Alba - Diego Torres

No sé por qué 
Su llegada al mundo fue así 
le costó salir 


No sé por qué 
se sintió el hombre más feliz 
ya estaba aquí 


Y no olvidará 
aquel olor a vida en su piel 
nada más que hacer

Pudo entender 
que era un pedazo de su ser 
tan igual a él


El sol le doró la piel 
para que morena fuera 
y a una palmada se oyó 
el canto de una sirena 


No sé por qué 
dos estrellas bajaron para rizar su pelo 
olé y olé 
no sé por qué 
dos cometas se convirtieron en sus ojos negros 


Tan bonita, tan morena 
tan gitana como era... 
La flor que siempre quiso en su jardín 
La flor que siempre quiso en su jardín 


No sé por qué 
su llegada al mundo fue así 
le costó salir 


No sé por qué 
se sintió el hombre más feliz 
ya estaba aquí 


Tan bonita, tan morena 
tan gitana como era 
La flor que siempre quiso en su jardín



dimanche 8 mai 2016

Un ángel (o el Capítulo 2...)

(estado actual: ange ou démon?)




En primer lugar, recomiendo muchísimo ver Angel-A. No pude menos que sentirme identificada con ese André Moussa que vive metido en problemas, una suerte de pobre tonto que no sabe qué hacer con su vida, que no hace nada bien, que siempre mete la pata y se mete en más y más problemas...

De pronto, aparece un Ángel que lo salva de las metidas de pata y él no puede ver nada de todo esto, y sigue metiéndose en problemas, y ella sigue salvándolo una y otra vez.

En la escena que dejo, ella le hace ver a él que él no se quiere a sí mismo, y que "es muy difícil amarse a uno mismo cuando uno no se siente amado". Claramente, me sentí muy tocada por esto. Y me parece que también podría ser a la inversa: es muy difícil amar a otro cuando una/o no se ama a sí mismo.

Esto de no saber amar es un problema.
Esto de no saber recibir amor, es otro problema.

Hace unos días le decía a mi Psicólogo que  no  me gusta que me hagan regalos. Me gusta regalar pero no que me regalen. Y... no es que se haya enojado, pero me dijo que eso no puede ser, que no puede ser que no me deje regalar algo. Me lo dijo muy serio y, casi, compungido. O algo así.

Esta semana tuve que soportar ser partícipe involuntaria de una escena patética en la que me metieron el que me enloquecía y la histérica cliché. Hasta que no aguanté más y salí de mi trabajo: agarré mis cosas y me fui unos minutos con una excusa cualquiera (que para las excusas soy buenísima). Cuando volví, sola, me puse a llorar de la bronca, y el dolor de que me hayan forzado a hacer algo que no quería y de lo que me venía escapando, y la impotencia de no poder escaparme más que esto. "¿Qué grado de psicopatía tienen estos dos?", me preguntó mi Psicólogo. Le dije que alto. Muy alto. A veces, no sé qué hacer con todo esto. No sé cómo salirme de esta situación.

Curiosamente, al final de la historia, André termina salvando a Angela de un destino que ella no desea.
A mí, la única que puede salvarme de este lío soy yo misma. Pero, igualmente, no dejo de preguntarme cuál será el verdadero final de esta historia. Porque yo pensaba que ya había llegado junto con el final de 2015, y veo que no: estamos a pleno en el capítulo 2.

(Quizás sea por eso que me gustan tanto los espejos...)

La escena del espejo:








Para verla completa:

http://cuevana1.com.ar/ver-angel-a-2005-online/

http://www.peliculas4.com/ver-angel-a-2005-online-15-5693.html





mardi 26 avril 2016

Versiones

(estado actual: renovación)


Dio otra vuelta más el sol.
Volvió el sol.

Volvió mi voz.
Mañana vuelvo a verte a vos.

Gira la vida.
Late el corazón.

Brillan los ojos.
Brilla más la mirada.

Las cosas malas pasan.
Y las cosas buenas... esas también pasan. Aunque, a veces, cueste o tarde más tiempo.

Hoy me siento renovada.
Reversionada.
Actualizada.

Brillante.
Deseosa.
Expansiva.
Y auspiciosa.

Bienvenida la nueva etapa.
Bienvenida la nueva vida.

dimanche 24 avril 2016

Otra

(estado actual: noche de domingo pensativa)




Después de todo lo que pasó en este último año, especialmente en estos últimos 6-7 meses, siento que muchas cosas cambiaron en mí. Yo cambié. Ya no soy la de antes: soy otra. Puedo mirar las cicatrices de este tiempo de corazón roto sitemáticamente una vez tras otra y sentir que aprendí de la experiencia.

Que ahora me sé más fuerte, un poquito más difícil de engañar, mucho más difícil de convencer.
Que ya no caigo tan rápido como antes.
Que aprendí a discernir. Y a leer un poquito más a las personas y sus intenciones.

Justo hoy, hace un año atrás, me daba cuenta que me encantaba el que me enloquecía. Y, cómo es la vida: hoy, justo un año después, tengo el final de la historia. Final que no es el que me habría gustado, pero es el que es. Y está bien así, porque se ven las cosas y a las personas como son. Como realmente son. Hoy me siento más fuerte frente a él, sus constantes intentos de seducción, de caer bien, de convencer y conseguir lo que quiere y le conviene. Hoy puedo ver que no es quien yo creía, quien él vendía. Entonces, hoy también veo que no es el hombre que quiero para mí. Y, aunque todavía me dura el enojo, en realidad no sé bien por qué... porque a esta altura tengo la historia completa y saber todo lo que sé me libera. No es sólo que no supo valorarme, sino que me desvalorizó, me humilló, se burló de mí que soy era una pobre boluda perdida por él.

Hace unos días me vino a hablar. Como yo no quería hablar con él, traté de hacer tiempo dejándolo sin atención y esperando que se cansara de esperar. Pero no sólo esto no pasó, sino que él se acercó a mí diciéndome que si yo no salía [del lugar donde estaba trabajando] él se acercaba a mí (estaba en la puerta); que no iba a esperar a que yo saliera... y, entonces, él se movió: entró al lugar donde yo estaba trabajando. Me vino a dar charla de cualquier gansada y yo le tuve que responder (sino quedaba como una maleducada). Después salí y me siguió. Y, en un pasillo, me dijo que me quiere y me extraña. Que extraña a la del año pasado y que quiere que vuelva la del año pasado. Esa. Otra que ya no está más, ya se fue.

Lo que ya se fue no puede volver. No en este caso, al menos.

Ahora mismo siento que después de toda esta historia aprendí a valorarme a mí misma, a darme mi lugar. Me siento mejor, más fuerte, entera. Siento que aprendí muchas cosas en este camino y en este tiempo. Me siento lista para dar vuelta la página y pasar a otra historia. Porque, aunque el enojo me dura y no sé bien por qué (quizás porque soy orgullosa), ahora realmente me siento libre de cerrar este capítulo, agradecer lo vivido y aprendido, y seguir adelante. No me quiero conformar con un hombre como este que no me valora y no me quiere ni me extraña (a ver, flaco, si es tan así ¿por qué no me escribís un mensajito? ¿por qué no me invitás a salir? ¿por qué no me llamás simplemente para preguntarme cómo estoy, como hacías el año pasado?). Quiero alguien mejor para mí.

La veo a la histérica cliché siguiéndolo con la mirada a lo lejos, como deseando que él se acerque o acercarse ella. Pareciera que ella también quiere, como él, que todo vuelva a ser "como antes, como el año pasado". Pareciera que para él se extinguió todo ahí, o no sé bien qué ni me importa a esta altura. Ella, por el contrario, pareciera estar esperándolo.

A mí, pareciera que pretende tenerme suspendida (y le agregaría un gestito con mi mano serpenteante, suspendida en el aire)... ahí: no está conmigo ni "del todo sin mí". Me dice que me quiere y me extraña, pero por fuera del trabajo no existo. Necesita saber que cuenta conmigo, pero no cuenta "como antes, como el año pasado". Necesita saber que me tiene de su lado, pero no a su lado. Y yo llegué a la conclusión de que esto no me sirve, no es lo que quiero para mí. Entonces, sigo.

Sigo adelante mi camino.

Porque la del año pasado ya no está, se fue, se murió.
Porque la que hay hoy mira orgullosa sus cicatrices y camina y mira hacia adelante.
Y porque hoy soy otra y es lo mejor que me pudo haber pasado. Es lo mejor que me puedo regalar.




vendredi 22 avril 2016

Más nada con vos

(estado actual: no quiero saber más nada con vos)





'Amamos a quien nos supone un saber' - Jacques Lacan  

El analista no sabe acerca de nuestro saber no sabido llamado Inconsciente, pero sí tiene un saber hacer para causar que produzcamos ese saber. Eso es poner en funcionamiento el Sujeto Supuesto Saber que conduce estructuralmente al amor de transferencia. Toda experiencia de amor es una oportunidad de saber sobre nosotros con el otro. Es por eso que cuando culmina dicha historia, a modo de despedida, ambos protagonistas con un aire de bronca, tristeza, decepción y hasta resignación suelen decirse algo que no dimensionan realmente el alcance que tiene, ni lo que dicen, ni lo que están perdiendo: 'No quiero saber más nada con vos' 

- Eduardo Garcia Dupont








*Tomado de la página "Velos de Faltas"

mardi 19 avril 2016

Tremblements de Terre (Tiempo/Vida)



(estado actual: soplan vientos de cambio)




No sé si me va a salir escribir lo que quiero contar. Pero estoy dispuesta a intentarlo.

Soplan vientos de cambio en mi vida. Me estoy moviendo de lugares: literales y metafóricos, tangibles e intangibles, reales e imaginados. En este tiempo sin escribir mi vida tuvo -y está teniendo- unos cuantos movimientos. Movimientos inesperados. Algunos vuelcos para costados inadvertidos.

Cuando finalmente asumí cómo terminaba la "historia sin fin" con el que me enloquecía, pensé que me iba a quedar ahí para siempre, que nunca iba a dejar de sufrir como una tarada. Y, al final, salí adelante. Y ahora estoy a pleno en la fase de la bronca, porque me asquea su trato "acá-no-pasó-nada-y-está-todo-igual-de-bien-que-siempre", hipócrita, que -por momentos- hasta se siente abusivo. Me molestan él y la histérica cliché cada vez que se me acercan a hablarme con culpa, a intentar reparar la cagada que se mandaron: eso de lastimarme al recontra pedo... Me molesta que ella intente constantes acercamientos con él mientras él intenta acercarse a mí reclamándome abiertamente que ya no le hablo "como antes", ni lo trato como lo trataba, y ella a lo lejos, relojeando la escena, y él no dándole bola, y ella produciéndose cuando él está, y él no dándole bola... al menos, adelante mío, mientras a mí se me tira encima y me abraza sin que yo quiera y no lo puedo frenar porque tiene más fuerza que yo y me dice que me quiere y me extraña adelante de todo el mundo, y ella mirándolo de lejos, y él no dándole bola... porque me siento metida en el medio de algo que ya no es mío, de una lucha que ya no es mía, es de ellos dos y a mí (ya) no me importa. Porque cuando me importaba, cuando yo sí luchaba por él -y por mí- a él (y a ella tampoco) no le importó un carajo mi lucha, mis sentimientos, ni absolutamente nada, y mandó todo a la basura por una calentura. Y ahora... bueno... ¡cómo se dio vuelta la tortilla! Ahora siento que me busca para usarme de escudo frente a una histérica cliché a la que vaya uno a saber qué le habrá prometido, o dicho, o lo que sea, que ella está tan pendiente de él y pareciera tener la ilusión de controlarlo con la mirada... Porque, adelante mío, jamás están juntos, pero "atrás" mío no lo sé, ni lo quiero saber. Y porque, aunque la bronca me dura -y me va a durar un tiempo-, yo me siento liberada de toda esta mierda. Al menos, hasta donde me es posible (porque seguimos trabajando todos juntos y eso hay que bancárselo... como se pueda). Porque lo que haya pasado o no, o esté pasando -o no- entre ellos ya no es mi problema, ya no me importa, no es de mi incumbencia y no lo quiero saber.

Cuando le escribí un mensaje al lindo hace unas cuantas semanas, todavía seguía llorando por él. Ir a trabajar y no verlo era terrible. Ver a la persona que lo está reemplazando y odiarla, era terrible. Ver y escuchar a todos los que lo conocieron diciendo "cuánto lo extrañamos, ojalá estuviera acá" fue, sencillamente, una puñalada en el corazón. Verlo a él a la distancia haciendo su vida, acompañado de chicas lindas en fotos, una mierda. Pero en algún punto, tristemente, lo acepté porque no me quedaba otra: o lo dejaba ir, o me quedaba estancada llorando para siempre. Como me dijo él alguna vez respecto de mí, él ahora no es más que un hermoso recuerdo... Creo que soltarlo fue lo mejor que pude hacer por mí misma: él ya me había soltado hacía meses, cuando decidió volver a su tierra natal (y después de haber insistido hasta el cansancio. Creo que sólo le faltaron mandarme señales de humo para que me diera cuenta). Hace unos días vio una foto que subí y le gustó; él conoce ese lugar de la foto, estuvo ahí muchas veces, y yo también. Acá, en Buenos Aires, tan cerca mío y sin conocernos. Y quizás hasta estuvimos juntos en el mismo lugar y momento, quizás nos cruzamos y, como no nos conocíamos, seguimos de largo. Esas cosas de la vida que no dejan de sorprenderme, eso de la sincronicidad, el tiempo, la vida... Hoy agradezco que haya pasado por mi vida y me haya dejado algo bueno y lindo. Que me haya mostrado que yo también soy una mujer que vale la pena. Que vale la pena luchar por mí, hacerme saber algo, hasta mandarme señales de humo si fuera necesario... Al lindo, también, lo dejé ir. Y aunque siempre va a estar un poquito en mi corazón y en mi memoria, él tampoco: él ya no es asunto mío.

Hace unas cuantas entradas atrás hablé sobre las amigas que no son tales. Y dos más se fueron en este tiempo. Es curioso ver cómo la vida se va llevando a la gente que ya cumplió su ciclo, que ya nos dieron todo lo que tenían para darnos, y es hora de que sigan su camino. En su momento me dolió, me sorprendió. Hoy miro atrás sin rencor. Qué bueno haberlas conocido y haber vivido tantas cosas lindas con ellas. Y las cosas feas fueron una cagada, pero tal vez también fueron necesarias. A ellas también las dejé ir y les deseo lo mejor.

También dejé ir lugares. Los solté y me solté de ellos. Me voy a rumbos -espero que- mejores.

Solté esa extrañeza a un cuerpo nuevo, que me resulta nuevo pero es viejo, y que ya pasó por esta transición de subir y bajar de peso muchas, muchísimas veces. Siempre espero que sea la última vez, la última subida/bajada de peso tremenda. Porque no fueron los 5 kilitos estéticos: fueron casi 20 kg. Eso, de estético, no tiene nada (y tiene un montón!). Solté la extrañeza, ese sentirme todo el tiempo extraña en mi propia piel, y estoy empezando a disfrutar este cuerpo nuevo con el que, por supuesto, no estoy conforme, pero me siento mucho mejor ahora que antes.

Pensé que nunca me iba a dejar de doler el corazón con agujeritos (que a esta altura ya no da más) y, como no podía ser de otra forma, otra vez me volví a equivocar. De un tiempo esta parte me di cuenta que me empezó a gustar alguien... que es completamente inconveniente para mí. Por muchos motivos pero, especialmente, por uno: porque no se puede. Él, por momentos, me parece el hombre perfecto. Obvio que no es así, debe tener cientos de defectos. Él se me hace muy parecido a este hombre que deseo para mí, casi casi mi deseo materializado. Pero no se puede. Lo miro y tiemblo: Tremblement de Terre! (traducido podría ser: Sismo! Terremoto!). Me movió todo el piso. Porque no me lo esperaba, no de él. No a él. Y aunque, por momentos, parece que está todo más que claro respecto de cómo son las cosas, por otros momentos... todo de él me confunde. Porque hace cosas que no debería, dice cosas que no debería, me pone en "lugares" extraños y no sé cómo reaccionar. No podemos, no debemos, pero... qué ganas!!!! Estoy shockeada todavía porque esto es muy reciente. Y porque no sé para dónde va. O, siquiera, si puede ir a algún lugar...

Entonces, en el medio de todo esto, tiembla la Tierra.

¿O será que yo la hago temblar?







Bello abril - Spinetta/Páez

Dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril sos vos
nos pasan tantas cosas en la vida
que si aparece el sol hay que dejarlo pasar
abril otra vez
para que no tengamos soledad
dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril sos vos
y las violetas que coronan tu tristeza
y las guirnaldas de tu inmensa soledad
sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así
aquí o allá
sos parecida a los planetas que se mueven por ahí
que no podés parar ya nunca de girar
dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril
dios santo qué bello abril, qué bello abril, qué bello abril
para que no tengamos soledad
para que no tengamos nunca más soledad


lundi 21 mars 2016

Otoño y Primavera

(estado actual: buenos aires es mi madrid)




Te extraño.
Ya sé que no se puede, que no debo, pero yo sí quisiera luchar contra este destino pelotudo que yo misma me cavé... A veces me pregunto por qué me hago sufrir tanto, de esta forma tan boluda y tan evitable.

El enojo no cedió.
Hoy te extraño tanto como siempre y más que nunca.
Hoy, una vez más, llueve en Buenos Aires y en mí.



Este texto de Benedetti...

Adiós

Hay muchas formas/de despedirse/dando la mano/dando la espalda/nombrando fechas/con voz de olvido/pensando en nunca/moviendo un ramo/ya deshojado
por suerte a veces/queda un abrazo/dos utopías/medio consuelo/una confianza/que sobrevive/y entonces triste/el adiós dice/que ojalá vuelvas 
ADIOSES (Mario Benedetti en Defensa Propia)


Este adiós que te guardo
está madurando con los días
Exprimo nuestra vivencia
y no la dejo quedarse
en el pasado

No puedo avanzar contigo
porque te deseo a cada instante
y desear lo que no se puede tener
es como escribir
sin que nadie te lea
Eso seguro que lo entiendes
Te quiero pero no deseo luchar
contra el destino
Disfrutaré de vez en cuando
de tu recuerdo
que seguirá alterándome




... y esta canción y toda su letra de Alejandro Sanz.




Mi soledad y yo - Alejandro Sanz

Cómo estás qué tal te va allí es de día o es de noche 
es bonita esa ciudad 
para ir de vacaciones 
y el hotel era verdad 
que es tan romántico y lujoso, 
como en la publicidad 
con esas playa de las fotos. 
En Madrid está lloviendo 
y todo sigue como siempre 
solamente que no estás 
y el tiempo pasa lentamente 
estoy loco por que vuelvas 
hace tanto que te fuiste 
no te irás a enamorar allí lo prometiste


Por favor, cuando puedas llámame 
que mi soledad y yo 
sin ti no nos llevamos bien. 
paso el día planeando 
nuestro encuentro imaginario. 

Te besaré, como nadie en este mundo te besó, 
te amaré con el cuerpo, con la mente con la piel y el corazón 
vuelve pronto te esperamos, mi soledad y yo. 

Ya no te entretengo más 
sé que te está esperando alguien. 
Dile que debe hablar más bajo 
al que ha dicho que no tardes. 
Sólo un último favor te pido antes de colgar, 
dile que te cuide mucho, 
me prometes que lo harás. 
Y ahora cálmate que no note que has llorado, 
disimula que estás bien como yo lo hago. 

Y mientras seguiré pensando 
en nuestro encuentro imaginario 


Te besaré, como nadie en este mundo te beso 
te amaré con el cuerpo, con la mente con la piel y el corazón 
vuelve pronto te esperamos, mi soledad y yo .....