mardi 16 septembre 2014

Ejercicios

(estado actual: el alma me va a quedar divina y en forma para el verano (?)...)





Ejercicio nº 1: Volver a trabajar

Ayer empecé en el trabajo nuevo. Es muuuy distinto a lo que vine haciendo hasta ahora. Todavía no me encuentro, no sé bien cómo, dónde, cuándo, qué... y me aburrí un poco. Me siento mal y culpable diciendo esto porque parezco una desagradecida, y además soy contradictoria: hace unos meses no paraba de pedir y desear un trabajo "como este" y, ahora que lo tengo, en lugar de disfrutarlo y aprender... debe ser por esto que dicen que hay que tener cuidado con lo que una desea porque puede hacerse realidad...


Ejercicio nº 2: Tratar de ser más buena conmigo misma

Ponerle un Stop al auto-machaque innecesario. Todos cometemos errores; yo, la primera de la lista. ¿Es ese motivo suficiente para auto-ponerme como blanco, y auto-tirarme dardos venenosos? Algo malo, algo que no es como yo quiera, algo que tarda más de lo que espero, y una larga y rocosa lista de No y etcéteras, no necesariamente es el fin del mundo. Dicen por ahí que lo imposible sólo tarda un poco más.
Nota a mí misma:"Sé más buena con vos, Automne". Y tiempo: darle tiempo a todo.


Ejercicio nº 3: Reordenar, reorganizar, recomenzar

Reordenar mis horarios, mi alimentación, mis actividades, mis horas de sueño, mis hábitos. Este tiempo -meses- de freno involuntario me hicieron ver muchas cosas lindas y feas, dolorosas y sanadoras, retomar pasiones preexistentes y conocer gente inesperada. Pero, la verdad sea dicha: también me pusieron las rutinas de cabeza. Y no en el buen sentido... Tengo que reordenar ya. Cerrar las cosas pendientes, hacer espacio para cosas nuevas, ver qué quiero de acá en más.


Ejercicio nº 4: Pedir ayuda

Siempre me tragué mis angustias. Si era con comida, mejor. Nunca lloraba. Y si alguna vez lo hacía, lloraba sola. Creo que desde hace tres años, que la vida se me convirtió en un terremoto casi constante, empecé a mostrar mis lágrimas. Quizás porque crecí sabiendo que tenía que ser fuerte siempre y frente a todo, porque así me educaron. Quizás por las experiencias que fui viviendo. Tal vez como mecanismo de defensa frente a lo tan vulnerable que soy... Hoy, saberme vulnerable y decir lo que me pasa y llorar con otros se siente un paso adelante.


Ejercicio nº 5: Escribir, escribir...

... y seguir escribiendo. Otra de esas tantas cosas que siempre supe que sanaban, que hace un tiempo dejé de hacerlo en el blog (pero seguí haciéndolo en otros lugares como mis inagotables post-it's) y que (gracias a la vida!) retomé este año.


Ejercicio nº 6: Releer(se)

Releer todo lo escrito porque inevitablemente está todo conectado entre sí, desde la primera palabra hasta la última. Sumar y multiplicar. Y recordar que las cosas son mutables, que van cambiando como una misma va cambiando, y que este orden en los ejercicios puede ser modificable según la situación/necesidades/posibilidades.
Y que eso está muy bien.




mardi 9 septembre 2014

Terapias, ciclos, semillas y criterio de realidad

(estado actual: no perdamos la costumbre)





Vaya uno a saber por qué, pero me tomé la bella costumbre de escribir los martes. No significa nada en particular; simplemente, me doy cuenta de que cada día que me siento a escribir es martes. El domingo necesité escribir, la semana pasada estuvo desbordada de emociones. Y, siendo hoy martes, no perdamos la costumbre. Escribir, dibujar, pintar, hacer collages, sacar fotos, bordar, tejer, leer, comunicarme... supongo que son mis terapias 2014 y lo que mejor me viene funcionando hasta el momento.

Hoy me enteré que una de mis amigas perdió un bebito de pocas semanas de gestación. Ella y su marido están tristes y el proceso de cierre de este ciclo (medicamentos, tratamientos, posible cirugía) a mi amiga (y también a su marido, pero sobre todo a ella) le está quemando la cabeza y el corazón; "Quiero que se termine ya, me está matando psicológicamente". Me partió el alma verla así. Pese al dolor, lo bueno es que el médico les dio un buen pronóstico: cerrar este ciclo y pronto abrir otro y seguir intentando. Supongo que de eso también está hecha la vida: cerrar ciclos y, pese al dolor, seguir intentando.

A veces, creo que me hago problema por boludeces. Y, como me dijeron hace unos días, no hay peor tormenta que la que se crea uno mismo. Y, según dicen por ahí, de las tormentas uno nunca sale siendo el mismo... Mi (cretino pero necesario) criterio de realidad me indica que es hora de ver las cosas como son, de dejar atrás lo que no va a llegar nunca a nada, de seguir adelante. Dejar de crearme tormentas en la cabeza y salirme de las tormentas externas, las de la vida real. En algún momento es necesario dejar de luchar por causas perdidas. Pero eso se me hace demasiado real y no me gusta.
No-me-gusta.
Pero es necesario.
Es.

Hay que plantar semillitas para que florezcan, ojalá que pronto, pero que les tome el tiempo necesario con tal de que florezcan.
Es hora de seguir los aprendizajes que empecé (aunque haya ciertas cosas que no me gusten y que me pesen y que me duelan porque como no me gustan no las quiero ver aunque estén ahí y sean muy obvias). Es hora de aprender cosas nuevas.
Tengo que aprender a dejar que surja(n) la(s) chispa(s). Y no tenerle(s) tanto miedo... Hasta donde sé, de los que se quemaron, algunos se quejaron pero nadie se murió...
No se puede No puedo vivir con miedo. En algún momento hay que enfrentarse me tengo que enfrentar a todas las cosas que me pasan. (Y a las que no, también. Por algo no pasan).

"Todo pasa por algo", me dice siempre mi mamá, y aunque muchas veces no estemos de acuerdo tengo que reconocer que tiene una "sabiduría espiritual" (o como se llame) muy especial.

Fotos, Música, Pintura.
Y un nuevo ciclo que empieza.
Planto mis semillitas de esperanza y trabajo con ganas, para que sea bueno y liberador y esté lleno de crecimiento y felicidad y deseos cumplidos.





















         












(Me di el gusto!)










dimanche 7 septembre 2014

Adiós. Y gracias... totales!

(estado actual: nostalgia y pena)





La semana pasada fue bastante particular. Fue muy emocional. Fue la famosa y trillada "montaña rusa" de sentimientos. Entre otras noticias heavy metal, surgieron un par más de entrevistas: una se perdió en el olvido (¿me citan el mismo día con una hora de anticipación y pretenden que vaya?); la otra se concretó y me dio trabajo. No lo puedo creer: ¡¡¡¡tengo trabajo, otra vez!!!! Estos tres meses fueron una mezcla entre el infierno y el paraíso. No es el trabajo ideal pero pinta más que interesante, tengo una compañera que parece buena onda, la Institución tiene sus vueltas y mentiras que descubrí gracias a otros Colegas... pagan poco y con meses de demora pero, ¿qué novedad es esa para mí? Me acostumbré y aprendí a vivir con esta realidad: aprendí a ser una gran ahorrista (?) y a vivir en la incertidumbre... en el más amplio sentido de la palabra.

El jueves 4 de septiembre fue un día muy extraño: mientras yo sentía que me volvía el alma al cuerpo, el cuerpo de Gustavo Cerati dejaba de existir y su alma se mudaba a algún otro lugar. Cuando salí de la entrevista, prendí la radio y en distintas emisoras sonaba Gustavo. En una "Adiós", en otra "Zona de promesas", en otra "Persiana americana". Los oyentes dejaban  mensajes llorando y yo no entendía nada, pensaba que era casualidad y tampoco podía prestar atención porque me superaba mi buena noticia. Le mandé un mensajito a una amiga y ella me devolvió otro felicitándome y contándome la noticia... Una conocida que es Médica, cuando se enteró dijo: "Yo sabía que no ibas a volver". Creo que, en el fondo, yo también lo sabía. Me dio una pena inmensa. Y me trajo miles de recuerdos. Cuando tuve mi primer trabajo profesional él también sonaba en las radios, y cada vez que escucho "Adiós" o "Crimen" en mi cabeza vuelo a esa época, a los ideales que tenía, a lo chica e inocente e inexperta que era, a las experiencias y aprendizajes nuevos, a la energía que tenía (trabajaba, seguía estudiando en la Facultad, estudiaba idiomas, vivía saliendo con mis amigas, dormía máximo 5hs por día -y había noches que ni dormía para quedarme estudiando para parcial/final- y aún así me quedaba resto para seguir...). Viajes en tren y subte y colectivo, cocinar con los chicos, cambiar mi estilo, sentirme hermosa, joven, poderosa, invencible. Ese año fue una hermosura, agradezco haber estado viva para vivirlo y disfrutarlo.
A Cerati me lo había presentado mi mamá, fan de Soda Stereo, y nunca le di bola. Me lo presentó en la adolescencia una amiga que se volvió fan de Soda cuando se puso de novia con un fan de Soda; y tampoco le di bola... Pero ese año Gustavo Cerati me sonó distinto y lo empecé a escuchar. No sólo a oir: lo empecé a escuchar. Creo que recién varios años después pude entender muchos de los significados de sus letras. O, al menos, eso creo (y no estoy del todo segura)... creo que sigo resignificándolas cada vez que las escucho. Escucho "Rapto" y pienso en Orquídea. Escucho "Persiana americana" y pienso en Él. Escucho "La ciudad de la furia" y me acuerdo de 2010. Suena "Corazón delator"(sinfonía) y se me pone la piel de gallina.

Gustavo Cerati se metió en mi vida ese año y no se fue más.

Ya sé que es un post trillado, que seguramente muchas otras personas escribieron sobre esto, que no digo nada nuevo. Simplemente, y aunque no sea fanática como mi mamá y mi amiga, sentí la necesidad de escribirlo, de agradecerle humildemente por su Música y sus letras maravillosas, por la huella que dejaron todas estas vivencias en mí, por haber sido parte de ese año tan lindo y haberse quedado conmigo.

Chau, Gustavo. Gracias totales!
Y, a dónde sea que vaya tu alma, buen viaje!






Esta parte de las letras sonaba en la radio cuando salí de la entrevista laboral y caminé un rato por la Ciudad de la furia, tratando de sacarme los nervios...

(hablando de seguir adelante en la búsqueda laboral y nunca darse por vencida...)

Tarda en llegar
Y al final, al final
Hay recompensa...








Separarse de la especie 
por algo superior 
no es soberbia es amor 
no es soberbia es amor 

Poder decir adiós 
es crecer...








mardi 2 septembre 2014

Tormentas

(estado actual: stormy weather.
no sé por qué, pero me acostumbré a escribir los martes.)



Hace unos días me topé con este texto (según dice, es de Haruki Murakami pero, como no leí ese libro no puedo estar segura). No es que sea la solución a algo, pero es lindo pensar que en algún momento lo malo se termina. Supongo que me genera la ilusión de que, también para mí, en algún momento la tormenta se va a terminar (lindo sería saber cuándo, porque esto ya estaría siendo demasiado tiempo...). Es curioso: a mí me encantan las tormentas, la lluvia, eso que la gente llama "mal tiempo" y que para mí es hermoso y poético y adorable.

La tormenta como metáfora del dolor, del caos, del quiebre en la vida. Para mí, el quiebre de este año es tan grande que a veces no sé si realmente quiero lo que quiero. (Supuestamente, lo quiero). Y después, pensando, me doy cuenta de que -quizás- no lo quiero realmente. Y quizás sea que lo que quiero no llega porque, en realidad, no lo quiero. ¿Y, entonces, a dónde voy? ¿Qué hago?

La tormenta, quizás, como metáfora de la tormenta interior, del desglose de algo tal vez más grande de lo esperado. Metáfora del desarme del corazón y todos sus dolores largamente aplastados, contenidos, no escuchados.






"A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con a Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta. 
Y tú en verdad la atravesarás, claro está. La violenta tormenta de arena. La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas se tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre y tu, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja. Y esa sangre se verterá en tus manos. Tu sangre y, también, la sangre de los demás. 
Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tu no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa si quedara clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena." 

Kafka en la orilla - Haruki Murakami
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mardi 26 août 2014

Julito y el bastidor

(estado actual: imágenes, palabras...)




Lo único bueno del caos del desempleo es todo lo que me trajo y me hizo ver, que no es poco. El tiempo "libre" de obligaciones abre posibilidades que en otros momentos no están porque los tiempos, actividades, presiones... siempre hay algo. En el medio de toda esta ola de caos y recuerdos y deseos que resurgen y el Arte y la perra interior, todo entremezclado, desanudado, desintegrado, deshecho, empecé a ordenar mis cosas, empezando por mi cabeza y mis recuerdos. Me acordé que de chica me enseñaron a bordar en el colegio (madremía) y se me ocurrió que volver a bordar era una buena idea. También me acordé que de chica no me salía muy bien, y la maestra -que era muy paciente- vivía gritándome porque hacía mal las cadenas, o el punto atrás, o lo que fuera... Buscando, encontré mis hilos de bordar perfectamente guardaditos en su caja desde la escuela primaria: estamos hablando de hilos que tienen, promedio, veinte años. ¡Son una reliquia! Asi que: agujas, bastidor, hilos, y a bordar.



Té de frutas rojas, bastidor nº 2 e hilos multicolores.


Remera vieja devenida en tela para bordar. Viva el reciclaje! 

Bordado completo. Esa soy yo, haciendo equilibrio en la cuerda floja (?) Abajo, el precipio, pero hay flores que me esperan... (??!!)



Detalles


A bordar las cosas que me duelen y, a veces, no quiero abordar y prefiero perderme en mis libros, en una película, en música, en la comida, o en cualquier otra cosa que me haga no-pensar. No pensar, por ejemplo, todo esto del desempleo. No pensar en el tiempo perdido, en lo mal que me siento, en cómo no hice las cosas que amo y en cómo la vida me dio unos cuantos cachetazos sin anestesia en los últimos años (aunque, en estos últimos meses fue peor que nunca). Al menos, me terminé dando cuenta de muchas cosas...
O... en tener casi confirmado que Alguien y Ella están juntos, que es una suerte de secreto a voces que "se mantiene por lo bajo" cuando -en realidad- todos nos damos cuenta, todos lo sabemos, pero nadie lo puede decir en voz alta... Qué cosa perversa eso del amor mantenido en un silencio del que todos hablamos... Y, sí: me duele. Otra vez, me di la cabeza contra la pared. Estar cerca de esta confirmación justamente en la semana del cumpleaños de mi querido Julio Cortázar, y ver que ellos bien podrían ser Horacio y La Maga... ay, eso dolió.

"[...] Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos [...]", decía mi Julito en Rayuela.

Yo estoy más cerca de ser un fama, pero espero ser -algún día- un cronopio. Aunque, en realidad, me doy cuenta de que oscilo entre ambos. Y que, en el fondo, soy -y siempre fui- más cronopio que fama, pero mi parte fama aplastó a mi parte cronopio porque "así debía ser".
Hola, otra vez, parte cronopia! :o)

conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio 

Julio Cortázar, Historias de cronopios y de famas.



Mientras todo esto pasa (sucede) yo sigo haciendo equilibrio.
Todo pasa (termina).



Feliz cumple, Julito! Felices primeros 100! 
Y merci por tanto Amor!






mercredi 20 août 2014

Marito del alma mía, consuelo

(estado actual: autodedicada.
una lágrima, otra lágrima.
la tempestad de esta época de mi vida me tiene 
soberenamente harta. no veo la hora 
de que se termine.
¿Para qué tanta violación a la intimidad si después todo queda en la nada 
y vuelven a empezar la búsqueda? Qué espantosa es esa sensación de no valer más que para 
satisfacer la curiosidad ajena...)








No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Mario Benedetti
No te rindas




jeudi 14 août 2014

Equilibrista

(estado actual: cosas que no quiero saber... todavía)




¿Alguna vez tuvieron una mala entrevista laboral? En mi caso, prácticamente todas mis entrevistas laborales fueron malas. Y de las buenas, nunca volví a tener noticias... En dos meses de frustradísima búsqueda laboral, hoy tuve una segunda entrevista. Más allá de que no me cerraron ni la Institución, ni el trabajo en sí mismo, ni el sueldo y las condiciones laborales, ni la sensación de encierro carcelario que transmite este lugar -entre otras cosas-, hubo algo que me hizo estallar. Me hicieron preguntas que violan por completo la privacidad ajena (si me preguntan por mí, lo entiendo: soy la candidata). Pero hubo una pregunta/afirmación que me tocó mi propio botoncito interno de estallidos por temas personales personalísimos

De repente, me sentí en un quiebre (¿o quebrada?). No sé si estoy donde realmente quisiera estar. No sé si realmente soy esto que elegí ser, o soy aquello otro que "elegí no ser" (pero que quisiera ser, y que un poquito soy, pese a todo). Y me sentí puesta en un lugar que no me gustó nada. Hay ciertas cosas que, dichas fuera de contexto, son vividas y sentidas como una agresión. Eso sentí yo hoy: una agresión. Me sentí agredida por una fulana "x" que no conoce mi historia (¿serán por eso tus preguntas lacerantes? Hay formas y formas, che!) pero que se creyó con el derecho a opinar sobre ella a su reverendo antojo (lo que puede el Poder...). Pero, lo peor del caso es justamente eso: que dio en la tecla. Tocó la herida (abierta desde siempre pero vuelta a mirar recientemente) y por eso me dolió tanto. Porque dijo cosas que no debió haber dicho porque que todavía no estoy preparada para escucharlas (¿no estoy?)...¡¡¡¡¿¿¿¿Ni mi Psicóloga me las decía en pleno Análisis, y esta fulana me las viene a plant(e)ar de un sartenazo en la jeta????!!!! Ojo con lo que se plant(e)a, que después puede crecer...


A la tarde me largué a llorar mientras viajaba en subte (¿en subte? ¿en las profundidades de lo subterráneo? ¿después de la entrevista hiriente del orto que tuviste? ¿en serio? ¡no me digas!...)No fue un lindo momento pero hay algo de eso que se sintió muy concreto, muy real. Bajar a las profundidades de mí misma en el medio de una entrevista laboral para un puesto que ni me gusta ni quiero, pero necesito, es una de las cosas más sutilmente violentas y espantosas que me pasaron. Porque para cada cosa hay un lugar y un tiempo. Y aunque siempre es bueno abrir los ojos y ver la realidad, no siempre es el momento justo. 

En este borde "peligroso", me convierto en equilibrista en 3, 2, 1...





dimanche 10 août 2014

Niña

(estado actual: forever young)




Este año cambié de década y no me gustó nada. Probablemente, porque no estoy donde quisiera estar. A veces, siento que hago un trabajo desmedido en sacrificios y esfuerzos para llegar a mi cima personal, a ese "lugar" al que quiero llegar y, no importa cuánto haga, nunca llego. Eso me agota. Me bajan las defensas, me enfermo. Me dicen que siga adelante, pero a veces es muy difícil.

De un tiempo a esta parte, la vida se me convirtió en un terremoto constante donde la única constante es la inconstancia, el cambio, la inseguridad. Especialmente, en estos últimos meses, esto fue más visible que en años anteriores. Y, cuando se me vino toda la estantería abajo, no me quedó otra más que ver qué podía hacer con todo eso... porque era la realidad y tenía que enfrentarla. Di mil vueltas hasta que, con miedo y de a poquito, me volví a encontrar con esa yo-"artística" que siempre fui, muy especialmente, de chica... Soñaba con ser pintora, dibujante, artista plática, hacer collages, pintar el mundo de colores, ponerle música, poesía, escribir, hacerlo una fiesta. Con el paso de los años la vida me fue llevando a otros lugares, y también -y casi sin darme cuenta- me fui dejando llevar por ideas y objetivos que no eran míos, era "lo que había que hacer". Y así viví todos estos años; "todos estos años" = más de una década... Mucho tiempo, ¿no?

La crisis "externa" (¡¡¡interna!!!) me puso de frente a mí misma y fue imposible no mirarme: no verme el dolor, no verme las heridas, no verme los deseos propios aplastados, no verme los deseos ajenos hechos realidad en mí, no verme el paso del tiempo, y la tristeza, y la nostalgia, y la constante frustración, y esa sensación de extrañar la que fui. La que soy. Yo fui una más de las que no pudo revelarse por completo: estudié lo que quise (previa protesta y lucha parento-filial), pero con la lógica y las formas y la exigencia y los tiempos de otros... Todo derechito. Y hoy me encuentro conmigo misma, otra vez, muy a pesar de todo y de todos. Descubrir que en un curso corto sí se pueden aprender muchas cosas, que una puede llenarse de conocimientos y cosas lindas, que a veces trae más ideas o ayuda a repensar y darles otra vuelta a las que uno ya tiene...

Que no todo en la vida es un sacrificio doloroso y largoplacista.
Que lo cortoplacista, a veces, me funciona mejor porque me arma el tiempo de otra forma y me permite ver el mundo de otra manera.

Sentir que descubrí cosas nuevas. Y que me estoy re-des-cubriendo a mí misma: sacando todas esas capas y capas de coberturas y tapones y parches varios. Chau a la que no soy. Hola de vuelta a la que sí; y a la que quiero ser, también.

A la nena alegre y muy-artista que fui alguna vez: perdón por haberte aplastado tanto, por haber dejado de escucharte, por haberte mandado al olvido. Gracias por estar ahí esperándome, siempre fiel. Y por recibirme con una sonrisa cuando sentí y decidí volver. Tantos años distanciadas y no tan distantes, en realidad.

A los miedos les saco la lengua.
Y a los recuerdos les agradezco por ser parte de mí, de mi memoria, de mi historia. Los saludos con la mano: ustedes están donde yo ya no estoy (aunque siempre esté un poquito ahí).


Feliz Día del Niño para mi nena alegre y muy artística, y para los que -como yo- sienten que los niños/as que fueron están muy vivos y nunca van a crecer!! :oP









Coldplay - Paradise

When she was just a girl,
She expected the world,
But it flew away from her reach,
So she ran away in her sleep.


And dreamed of para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Every time she closed her eyes

Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.


When she was just a girl,
She expected the world,
But it flew away from her reach,
And bullets catching her teeth.

Life goes on,
It gets so heavy,
The wheel breaks the butterfly.
Every tear, a waterfall.
In the night, the stormy night,
She closed her eyes.
In the night, the stormy night,
Away she flied.


And dream of para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Whoa-oh-oh oh-oooh oh-oh-oh.


She dreamed of para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Whoa-oh-oh oh-oooh oh-oh-oh.




So lying underneath the stormy skies.
She said oh-oh-oh-oh-oh-oh.
I know the sun's set to rise.


This could be para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Could be para-para-paradise,
Whoa-oh-oh oh-oooh oh-oh-oh.


This could be para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Could be para-para-paradise,
This could be para-para-paradise,

Para-para-paradise,
Para-para-paradise,




samedi 2 août 2014

Tanabata

(estado actual: lamentando la lluvia)




Hace un par de años empecé a leer Kitchen, de Banana Yoshimoto. Aunque me gustaba, sentía que algo me aburría profundamente y nunca podía seguirlo. Así que un día dejé de forzarme a mí misma y lo dejé definitivamente. Hace una semana lo vi perdido en mi biblioteca y sentí ganas de leerlo. Me lo devoré en dos días, fascinada y conmovida. La historia es una belleza, lo recomiendo muchísimo. El libro contiene Kitchen y Moonlight Shadow. A Moonlight... también lo sentí un poco aburrido al principio pero a penas pasadas unas hojas me enganché con la historia de Satsuki, en pleno duelo por la muerte de su novio, Hitoshi, en un accidente de autos. Y cómo su historia se liga con la de Shu, hermano de Hitoshi, quien perdió a su novia Yumiko, en el mismo accidente. Banana Yoshimoto mezcla la historia de los personajes con lo sobrenatural inspirándose en el Tanabata o Festividad de las estrellas, leyenda popular de Japón que -a su vez- se inspira en la leyenda asiática de La princesa y el pastor:


Orihime (織姫, la Princesa Tejedora) era la hija de Tentei (天帝, el Rey Celestial). Orihime tejía telas espléndidas a orillas del río Amanogawa (天の川, la Vía Láctea). A su padre le encantaban sus telas, y ella trabajaba duramente día tras día para tenerlas listas, pero a causa de su trabajo la princesa no podía conocer a alguien de quien enamorarse, lo cual entristecía enormemente a la princesa. Preocupado por su hija, su padre concertó un encuentro entre ella y Hikoboshi (彦星, también conocido como Kengyuu, 牽牛), un pastor que vivía al otro lado del río Amanogawa. Cuando los dos se conocieron se enamoraron al instante y, poco después, se casaron. Sin embargo, una vez casados Orihime, comenzó a descuidar sus tareas y dejó de tejer para su padre, al tiempo que Hikoboshi prestaba cada vez menos atención a su ganado, el cual terminó desperdigandose por el Cielo. Furioso, el Rey Celestial separó a los amantes, uno a cada lado del Amanogawa, prohibiendo que se vieran. Orihime, desesperada por la pérdida de su marido, pidió a su padre el poder verse una vez más. Su padre, conmovido por sus lágrimas, accedió a que los amantes se vieran el séptimo día del séptimo mes, a condición de que Orihime hubiera terminado su trabajo. Sin embargo, la primera vez que intentaron verse se dieron cuenta de que no podían cruzar el río, dado que no había puente alguno. Orihime lloró tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudieran cruzar el río. Ambos amantes se reunieron finalmente y las urracas prometieron venir todos los años siempre y cuando no lloviera. Cuando se da esa circunstancia, los amantes tienen que esperar para reunirse hasta el año siguiente.


Me encanta cuando la literatura mezcla la Realidad con la Magia; creo que no se puede vivir sin Magia. Claramente, adoro el Realismo mágico y esta historia me llegó muy profundamente porque, aunque no haya perdido a ningún amor de forma tan terrible, sí extraño mucho a seres queridos a quienes quisiera volver a ver, aunque sea por un ratito, al otro lado del río de estrellas...

Según Wikipedia, el Tanabata se festeja el séptimo día del séptimo mes lunar del calendario lunisolar. En el calendario gregoriano, la fecha corresponde al 2 de agosto de 2014. Quise publicar antes y no pude... La observación debe realizarse durante la noche. La gente lo celebra escribiendo deseos en tiras de papel que se llaman tanzaku y colgándolas en las ramas de árboles de bambú. El bambú se quema a medianoche o al día siguiente. Existe una canción tradicional del Tanabata:



Las hojas de bambú susurran,
meciéndose en el alero del tejado.
Las estrellas brillan
en los granos de arena dorados y plateados.
La tiras de papel de cinco colores
ya las he escrito.
Las estrellas brillan,
nos miran desde el cielo.



Hoy a la noche llovió en Buenos Aires. Esperé hasta última hora, pero el tiempo estuvo horrible. Me quedé sin Tanabata y sin poder ver las estrellas. Y pasé una tarde estrellada y bastante densa.

Tendré que esperar hasta 2015. Y para que me deje de doler un poco esta tarde, estoy pintando una acuarela.

Ojalá en sus ciudades la noche haya estado despejada y hayan podido ver a sus seres queridos, al otro lado del río de estrellas.





jeudi 31 juillet 2014

Lunática(s)

(estado actual: insensatez y sentimientos)




Ya conté alguna vez que yo soy de las que hace balances, motivo por el cual este post tiene cierta coherencia... Después de un junio para el olvido en el que pude ver que hasta lo feo y triste puede ser bello (paradojal y poético mes), le pedí a julito que se sea buenito y se porte bien conmigo porque ya no daba más de tanto cachetazo todo junto. Y julito cumplió... ponele. No es que haya sido perfecto pero repuntó considerablemente. Lo empecé siendo su chica de tapa; duré más que otras, así que me doy por satisfecha aunque sepa de antemano que eso no significó nada y a nada va a llegar. Me ilusioné por algo que pasó, y al final todo volvió a la "normalidad"... como era de esperarse... Porque ahí hay demasiado en juego, demasiado por perder... La radio me trajo una canción del pasado y me puso tristecontenta acordarme de tantas cosas que fueron y ya no son, ni van a ser, y de todo lo que extraño de ese tiempo y de otros. Volví a pintar. ¡Qué genial volver a pintar! ¡Qué alivio tan grande, qué cura! Una felicidad grande como un elefante. Y reencontrarme con esa a la que creí haber matado yo misma hace años y ver que no, que estaba ahí, adentro mío, esperándome fiel. Y me recibió con una sonrisa y eso me hizo tan feliz. Y el acercamiento al conocimiento profundo de muchas cosas escuchando a gente a la que jamás habría escuchado por prejuiciosa. Tuve UNA entrevista laboral; increíble! Una es un montón... Poesía. Música y una canción que le manda un beso a Alguien, beso que se dio y no se dio, que fue y no fue realmente, y nunca se dará ni será. Las "manzanitas" que me caen en la cabeza y yo que veo lo que necesito ver (aunque no quiera).  Fotos + Salidas con amigas, divirtiéndonos y comiendo rico. ¡Eso es salud! Ah, sí! Y también sobreviví al mundial y a la tristeza que me da su suerte-de-decadencia.



Y Ella.


Ella, de quien empecé a escribir hace un par de días las ideas que vengo madurando desde hace un tiempo y después borré el post (que también se llamaba "Lunática(s)" ). Y todas las observaciones finísimas que hice. Ella, a quien yo creía mi antagonista absoluta y resultó ser mi espejo, mi reflejo, la explicitación abierta y desinhibida de mis partes más oscuras y terribles, de todo eso que me paraliza de sólo pensarlo y en seguida cambio de pensamiento, de mis lugares más dolientes, de todo eso mío a lo que le tengo miedo y no quiero ver, y de lo que no quiero hablar, y que pretendo que no exista, sabiendo que es imposible que no exista. Y de lo que me escapo, aún sabiendo que no hay dónde correr porque una no se puede escapar de sí misma... Ella que hace carne, imagen, Arte y Vía Láctea, movimientos, y hasta sangre y otros fluidos todo eso que me aterra pero que es tan mío, y a la vez tan ajeno. Es tan yo y tan no-yo. Yo que quiero salir corriendo, convertirme en aire, camuflarme en el viento; y Ella que lo hace todo tan tangible, y hasta parece que lo toca y lo arma y lo desarma con los dedos y con las manos y con todo su cuerpo y con su cabeza y su corazón roto. El rechazo del principio abrió el paso al miedo que vino después, cuando pude entender lo que al principio no entendía. Y después del miedo vino la comprensión de ciertas cosas, y ahí me serené. Y pude pensar. Y dejar de correr, y de querer ser aire. Somos tan parecidas y, a la vez, tan distintas... A veces, me da la sensación de que estamos paradas en la misma cuerda pero en polos opuestos que, a su vez, son movibles y pueden cambiar de lugar y de función fácilmente. Porque todo puede cambiar de un momento al otro, casi sin darnos cuenta. Y esos cambios pueden ser divinos, o nefastos y dejar huellas eternas e insalvables. Y a mí me da miedo estar donde Ella está; y, a veces, creo que a Ella le da miedo estar donde yo estoy. Y, de cuerdas, ninguna tiene nada. Somos dos Lunáticas. Quisiera odiarla pero no puedo, no me sale. Yo creía que la rechazaba, y no. Que le tenía miedo, y no. Y seguí indagando, y vi otras cosas que son positivas y simultáneamente "negativas". Ella, que es la que puede, como puede, que me hace ver esas cosas de mí que no quiero ver y elegí no mirar. Yo, que dejo salir todo eso que tengo aplastadito y bien atado ahí adentro, aunque me cueste y me duela.

Y Alguien, en el medio...

Y yo, que -en realidad- me tengo un profundo miedo a mí misma y a todas las cosas que me pasan, y a las que no, a las que me pasaron y a las que no.
Y a las que me gustaría que me pasaran (y a las que no)...



Plantas carnívoras. Foto que saqué en el Jardín Botánico (Julio 2014).



Invernadero. Foto que saqué en el Jardín Botánico (Julio 4014)